Las oficinas de desempleo siguen recibiendo desocupados.

El seguro de desempleo se extendió hasta noviembre de este año. Los senadores demócras obtuvieron los 60 votos que necesitaban para avanzar a la votación final y luego a la firma del presidente Obama, quien prometió aprobarlo tan pronto llegue a su escritorio.

Los republicanos Susan Collins y Olympia Snowe se sumaron a los 56 demódratas y otros dos senadores independientes hiciero lo mismo. Un total de 39 republicanos y un senador demócrata, Ben Nelson de Nebraska, votaron no a la extensión de los beneficios de desempleo.

El presidente demócrata Barack Obama logró presionar a los senadores republicanos para que votaran esta semana a favor de la extensión del pago de desempleo a aquellas personas que llevan más de seis meses sin trabajo.

Las elecciones de este año contribuyeron a la aprobación de la extensión del seguro de desempleo porque ninguno de los dos partidos quiere quedar con la mala fama de haberle negado este derecho a más de dos millones y medio de estadounidenses.

La extensión cuesta 34 mil millones de dólares y el presidente Obama dijo el lunes en la Casa Blanca que este pago de beneficios no contribuirá al monto del déficit de esta nación.

“La misma gente que favorece la reducción de impuestos a los más ricos de esta nación se está oponiendo a darle un respiro a la clase media”, dijo el lunes el presidente Obama en el jardín de la Casa Blanca.

Los senadores demócratas necesitaban un voto para pasar la ley de extensión de los beneficios del desempleo, pero este martes se posesionó el nuevo senador demócrata de West Virginia, Carte Goodwin, y así logran superar numéricamente a los republicanos, quienes se oponían a la extensión.

El presidente Obama ha manifestado que es importante invertir para pasar esta crisis económica que ha colocado el desempleo en el 10 por ciento. Además, los bancos recibieron hace dos años miles de millones de dólares para solventarse y “ahora es tiempo de ayudar a los ciudadanos”, manifestó el presidente Obama.

Otro argumento a favor de la extensión es que el dinero que reciben los desempleados se invierte en artículos y en servicios, contribuyendo así a la economía.

Quienes se oponían a la extensión del beneficio de desempleo argumentan que es muy costoso y que muchos de los desempleados se están aprovechando de este beneficio para “hacer otros trabajos y no se motivan a buscar alternativas laborales”.

Rahm Emanuel, el jefe de personal de la Casa Blanca, dijo que “los políticos tienen la opción de votar a favor o en contra de la extensión del seguro de desempleo y esa es claramente una alternativa con implicaciones políticas”.

“El presidente Obama sabe que los republicanos apoyamos la extensión de los beneficios de desempleo si recortamos por algún lado el gasto de los 3 trillones de dólares. En este momento de crisis y esta forma descomunal de gastar dinero de los demócratas, es la forma correcta de hacerlo”, dijo John Boehner, representante de Ohio y líder republicano del Congreso.