El domingo pasado la selección de los Estados Unidos se consagró por tercera vez Campeón Mundial de Futbol Femenino al vencer en Vancouver al combinado de Japón. Solo le bastaron al equipo de las barras y las estrellas 15 minutos para liquidar el pleito. Ya a los 3′ de juego abría el marcador Carli Lloyd (reconocida mejor jugadora del certamen y goleadora) capturando un rebote a la salida de un corner.

Tres minutos más tarde una jugada similar puso nuevamente en ventaja al equipo que dirige la inglesa Jill Ellis. Y a los 14′ de juego nuevamente Carli Lloyd que convirtió los tres primeros goles, con un remate  desde la mitad de la cancha  (gol que seguramente estará propuesto para que la entidad madre lo elija como uno de los mejores de esta temporada) sorprendió a la arquera Nipona que estaba bastante adelantada, poniendo el encuentro 3-0.

Estados Unidos lejos de echarse atrás siguió atacando y ante tal desconcierto Japonés llegó el cuarto gol. Japón recién pudo descontar allá por los 26′ con una media vuelta de su numero 9 Sagawa que hizo estéril el intento tardío por detener el balón. La portero americana Hope Solo, que fue premiada con el guante de oro como mejor arquera del certamen, galardón que ya había obtenido en el Mundial pasado.
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En el segundo tiempo las japonesas lograron descontar agregándole suspenso al juego. Cuando las orientales parecían meterse en el partido aferradas a un hilo de esperanza, aparece Tobin Heath, después de una jugada preparada para vencer la valla Nipona y así poner cifras definitivas en el marcador.

Faltando 15’para el cierre del encuentro ingreso ante la ovación de la multitud la veterana Wanbach, para jugar lo que fue su ultimo Mundial con el jersey de los Estados Unidos.

Estados Unidos fue muy superior manejando el balón y a nivel estratégico, sorprendiendo a las japonesas desde temprano y sin dejar de presionar. Merecieron el triunfo y alzar la copa.

Gabriel Corteggiano