En una conferencia de prensa realizada al cierre de la VII Cumbre de las Américas en Panamá, el presidente estadounidense, Barack Obama, dijo estar “cautelosamente optimista” sobre la nueva era de relaciones con Cuba.

El mandatario sostuvo que no está en sus planes intentar derrocar al régimen de Raúl Castro, sino que desea “que los ciudadanos cubanos tengan garantías de vivir en una mejor sociedad, y decidir su propio futuro”.

“Tenemos muchas diferencias, pero consideramos que podemos llegar a importantes acuerdos con diálogos constructivos (…) y América Latina también está de acuerdo en que esto es lo correcto”, dijo Obama en Ciudad de Panamá.

El líder estadounidense sostuvo que el gobierno castrista “no representa una amenaza” para EE.UU., especialmente con otras preocupaciones en el camino, como el surgimiento del grupo terrorista Estado islámico, y la “posibilidad de que Irán se haga de un arma nuclear”.

Otros temas

Sobre los acuerdos con Irán, el mandatario explicó que el diálogo se encuentra en un punto sensible, pero confía que el acuerdo marco conseguido por el momento sirva para llegar a un documento que Irán firme con el resto de naciones.

No obstante, Obama fue enfático al aclarar que no se le permitirá a Irán desarrollar un programa nuclear “ni poner en riesgo a otras naciones”.

Preguntado sobre la posible candidatura de su ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, Obama dijo estar seguro que, de ser elegida, sería una gran presidenta.

“Ella fue una candidata formidable en 2008, y una increíble secretaria de Estado, ella es mi amiga, y creo que ella sería una excelente presidenta”, dijo el mandatario, quien finalizará su período en enero de 2017.

Presidente Obama se enfoca en el futuro de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos

El presidente Barack Obama dijo en su discurso a la VII de la Cumbre de las Américas que “Estados Unidos se enfoca en el futuro” y que él no está “atrapado en la ideología”.​

Aunque Obama se refería al principio de sus palabras al relanzamiento de las relaciones con Cuba, improvisó al final del mismo para contestar al presidente ecuatoriano, Rafael Correa, que se atrevió a hablar sobre la historia de EE.UU., sus inconsistencias y abusos y además criticó a la prensa de su país y la calificó de “ser muy mala”.

“Siempre disfruto las lecciones de historia cuando vengo aquí”, le dijo Obama a Correa, para luego refutarle que “EE.UU. nunca dice que somos perfectos, decimos que estamos abiertos al cambio”.

“Soy el primero en reconocer que hay artículos oscuros en nuestra propia historia en los que no hemos cumplido con los principios fundacionales del país”, declaró.

“Podemos hablar durante mucho tiempo de injusticias pasadas pero creo que también se usa a Estados Unidos como una excusa para esconder problemas domésticos pero con eso no vamos a alcanzar progreso alguno”, hizo saber Obama directamente al presidente Correa.

Sobre las críticas a la prensa le espetó: “Usted puede sentirse confiado de saber distinguir entre la prensa buena y la prensa mala, pero no estoy seguro que una sola persona deba decidirlo”, agregando que a él también le toca lidiar con críticas de la prensa “pero los periodistas continúan hablando lo que piensan y los medios continúan abiertos”.

Antes Obama había apuntado que la relación entre Estados Unidos y la región “es tan buena como nunca”. Señaló su cooperación en la región en temas como la educación, energía limpia, crecimiento económico, seguridad, además de la nueva relación con Cuba a la que calificó como “tema de inflexión”.

“Ese es el nuevo capítulo al que Estados Unidos se compromete”, añadió.

El discurso de Obama fue precedido por los de la presidenta Dilma Rousseff, de Brasil; de México, Enrique Peña Nieto, además de Correa. Le siguió el presidente cubano, Raúl Castro, que dedicó largo tiempo a la relación conflictiva con Estados Unidos del pasado y al embargo de Estados Unidos contra Cuba.

El debate estuvo presidido por el presidente panameño, Juan Carlos Varela.

Maduro si pudo reunirse con Obama

La Casa Blanca confirmó que el presidente Barack Obama y el mandatario venezolano Nicolás Maduro conversaron brevemente al margen de la Cumbre de las Américas de Panamá.

“El presidente Obama indicó nuestro firme apoyo a un diálogo pacífico entre las partes dentro de Venezuela. Reiteró que nuestro interés no es amenazar a Venezuela, sino apoyar la democracia, la estabilidad y la prosperidad en Venezuela y la región”, dijo Bernadette Meehan, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional.

La interacción duró unos pocos minutos, agregó.

Por su parte, la presidencia de Venezuela también confirmó la conversación.

En un tweet, Teresa Maniglia, asesora de Maduro, señaló que entre ambos hubo “mucho respeto, verdades y cordialidad”.

El presidente Obama, a la izquierda, y los presidentes de Uruguay y Venezuela secreteando a la derecha.

El presidente Obama, a la izquierda, y los presidentes de Uruguay y Venezuela secreteando a la derecha.

Así comenzó la cumbre en Panamá

El presiente de Estados Unidos, Barack Obama, y el de Cuba, Raúl Castro se saludaron amistosamente el viernes por la noche en la inauguración de la Cumbre de las Américas.

Funcionarios del gobierno de Obama dijeron que la interacción entre los dos líderes fue informal y no hubo conversación sustantiva entre ambos.

Obama y Castro están supuestos a reunirse el sábado.

Obama dijo el viernes que está complacido que Cuba esté representado por primera vez en la cumbre.

En un discurso a líderes de la sociedad civil subrayó que espera que el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba mejore la vida de los cubanos.

Panamá los recibe con los brazos abiertos

Durante la inauguración oficial de la VII Cumbre el presidente panameño, Juan Carlos Varela, dijo que esperaba que Panamá fuese un “Estado facilitador de entendimiento entre las naciones”, y que las relaciones entre los países se basen en el respeto y se enfoquen en la solución de los problemas.

“Estamos aquí reunidos para tomar decisiones que aseguren un futuro  promisorio para las Américas”, agregó.

Palabras especiales tuvo Varela para el proceso de paz que vive Colombia, y pidió mayor cooperación entre los países para combatir el crimen organizado para solucionar el problema migratorio en la región.

Anteriormente, el cardenal Pierto Parolin  leyó un mensaje especial del papa Francisco enfatizando el lema de la Cumbre: “Prosperidad con Equidad”, y llamó a solucionar el problema de la inmigración en la región.

La Cumbre marca historia por varios hitos, la presencia de Cuba en la cita continental y el hecho que Barack Obama y el mandatario cubano Raúl Castro se encontraron por primera vez en una cita hemisférica poco antes de la inauguración.

Por lo mismo, el secretario general saliente de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, celebró el hecho que por primera vez se hayan reunido en un mismo lugar los 35 jefes de Estado y de gobierno de todas las naciones del hemisferio, y el hecho que los conflictos en la región se solucionan de manera pacífica.

De todas formas, Insulza dijo que aún hay mucho por hacer en la región.

“América no es un continente pobre, pero aún es pobre uno de cada cuatro de sus ciudadanos, y la mitad de los americanos presenta ingresos insuficientes y vulnerabilidades incompatibles con la democracia. Aún tenemos deficiencias en nuestra infraestructura, en nuestra educación, en nuestra salud, en nuestra competitividad, en nuestra gestión energética”, señaló.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo que Panamá es conocido por ser un puente entre dos continentes y un pasaje entre dos ocános, por lo que era apropiado reunirse allí.

Por ello, Ban aplaudió tanto la presencia de Cuba en la Cumbre como el proceso de restablecimiento de relaciones entre EE.UU. y La Habana.

Además, Ban pidió apoyo a los instrumentos latinoamericanos de protección a los derechos humanos, mayor participación de la mujer, mejores oportunidades económicas y el compromiso de los países contra el cambio climático, entre otros temas.

La inauguración llegó después de un día lleno de actividades, sobre todo para el presidente Barack Obama, quien visitó a primera hora el Canal de Panamá, participó de un evento  con líderes centroamericanos y una reunión bilateral con el presidente Varela, además de intervenir en foros empresariales y de sociedad civil.

Por su parte, otros mandatarios también tuvieron una agenda completa. El presidente boliviano Evo Morales jugó un partido de fútbol y el de Venezuela, Nicolás Maduro, visitó el barrio donde en 1989 se registraron fieros combates tras la invasión de EE.UU.  a Panamá.

De hecho, Maduro dijo que Washington debía pedir disculpas a Panamá por la invasión. Voa