Mauricio Hernández

Queens se convirtió otra vez en un carnaval de banderas. Con una población de más de 600,000 latinos, la fiesta del fútbol transformó al condado en una romería de uniformados con las camisetas de sus respectivos países. Algunas de las principales avenidas de Queens recibieron en sus bares y restaurantes a decenas de miles de aficionados que siguen el deporte insignia de Latinoamérica: el fútbol.

El día en que se disputó la más reciente jornada de las eliminatorias al Mundial de Fútbol Rusia 2018 no parecía un martes, sino un sábado en la tarde. Por la Roosevelt paseaban orgullosos los ecuatorianos, líderes del torneo, con la camiseta de su selección. Las banderas y aficionados mexicanos también inundaban los bares de esta multicultural avenida, mientras los colombianos se tomaban la 37 Avenida y la Northern Blvd.

En la avenida Queens Boulevard, los argentinos habían llenado el Boca Junior’s Restaurant, donde los colores albicelestes y las camisetas de Messi se veían por todas partes. No lejos de allí, en Astoria, las camisetas ‘verdeamarelas’ parecían a veces competir con las de Colombia, mientras una variedad de banderas centroamericanas se tomaban los bares hispanos de Long Island.

La avenida Roosevelt es el epicentro de los latinos en Queens y de los aficionados al fútbol.

La avenida Roosevelt es el epicentro de los latinos en Queens y de los aficionados al fútbol.

No es por azar que el Centenario de la Copa América se celebre este año en los Estados Unidos, donde el fútbol también está contagiando a sus habitantes y donde todos los equipos de fútbol tienen en sus filas importantes figuras del fútbol suramericano y del mundo en el campeonato profesional interno.

Los dividendos para la economía de Queens son importantes. Ese día se cobran 5 dólares para entrar a un local a ver cualquiera de los 11 partidos de las eliminatorias al Mundial. “Hay aficionados que llegan temprano y ven hasta seis partidos en un solo día. La mayoría de las veces, cuando hay un horario de fin de semana, debemos devolver a la gente”, dijo Iván Duque, uno de los pioneros de la transmisión de partidos de fútbol en Queens desde hace 32 años.

Iván Duque, con experiencia en la transmisión de partidos de fútbol.

Iván Duque, con experiencia en la transmisión de partidos de fútbol.

Visitamos la Aguacatala (conocida como el Abuelo Gozón), donde Iván Duque tiene el control de mando y los aparatos que le permiten transmitir a la vez hasta 13 partidos en las diferentes televisiones del local. “Nosotros somos el estadio de los latinos en Queens”, añadió Duque, que el día de las eliminatorias tenía a más de 250 personas sentadas, tomando cerveza y animando a su selección desde las 4 de la tarde hasta la media noche.

“Es un día es para aprovechar. El fútbol nos ha permitido lanzar el restaurante. El día del fútbol se disparan las ventas”, dijo Juan Carlos, el manager de Bachué, un restaurante bar recién inaugurado en la Avenida 37 de Jackson Heights. La vecina La Uruguaya se engalana con la bandera de su país, mientras en la siguiente esquina, en Las Margaritas, ya no ponen banderas para anunciar el fútbol. No hace falta, hay hasta cola para entrar. En menos de 100 metros habían cuatro locales a reventar, incluido un nuevo Pollos Mario con más de 15 pantallas de televisión.

Muchos latinos que no pudieron salir del trabajo temprano, vieron el partido en la calle, en las pantallas gigantes que algunos negocios han puesto en las vitrinas con vista a la calle.

Para Fernando Rengifo, un mexicano que trabaja en la construcción, el día de las eliminatorias “es de fiesta para mi y para muchos compatriotas». Y para decenas de miles de latino de Queens, incluidas las mujeres, quienes también se contagiaron con la pasión del fútbol.