Una de las protestas en contra de la expansión del BID de la calle 82 a la Avenida Roosevelt. Fotos Javier Castaño

Una de las protestas en contra de la expansión del BID de la calle 82 a la Avenida Roosevelt. Fotos Javier Castaño

La ausencia de visión y liderazgo de la comunidad latina de Queens se refleja en la desacertada propuesta de expansión del BID (Business Improvement District) de la Calle 82 a la Avenida Roosevelt. Nadie ha hecho un trabajo comunitario de base para orientar a los comerciantes latinos del área. La concejal Jilissa Ferreras, quien dijo haber concebido sola este proyecto , sin la ayuda del alcalde Bloomberg, no ha hecho otra cosa que manipular la información y politizar el proceso.
Ferreras creó un comité para la implementación del BIB que no tiene el apoyo de los comerciantes afectados, utiliza el nombre de personas que no están de acuerdo con el BID y programa reuniones comunales (Town Hall Meetings) que no son otra cosa que eventos de relaciones públicas. Seth Taylor, director del BID de la Calle 82, es su peón. QueensLatino ha demostrado en ediciones anteriores como Ferreras  y Taylor han acomodado la realidad. Aprovechan la desorganización y desinformación de la comunidad latina de Queens.
Pero Ferreras tiene ahora otro problema que afectará el BID de la Avenida Roosevelt. La presidenta del Concejo de Nueva York, Christine Quinn, a quien apoyó como candidata a la alcaldía, perdió su candidatura y se queda sin trabajo el 1 de enero del 2014. Con el próximo alcalde Bill de Blasio será diferente porque ha dicho que no favorecerá a las corporaciones. Es decir, a Ferreras le salió el tiro por la culata.
El otro disparo que le salió por la retaguardia a Ferreras fue que algunos comerciantes y activistas se le voltearon. Freddy Castiblanco, dueño de Terraza 7, salió en defensa de los comerciantes que pagan rentas excesivas en la Avenida Roosevelt, busca preservar la autenticidad cultural y culinaria de esa arteria y apoya a los vendedores ambulantes.

Castiblanco fue el gestor de la Alianza Comunitaria de la Avenida Roosevelt (RACA). Activistas como Rubén Peña, Eduardo Giraldo y Jorge Hernández decidieron sumarse a la causa de Castiblanco, pero se están debilitando por falta de estrategia y poder de convocatoria. Y por las amenazas verbales y cartas de intimidación. Prepararon demostraciones frente a la oficina de la concejal Ferreras que después cancelaron. Redactaron varios comunicados que nunca enviaron. Y comenzó la deserción de sus miembros. Iván Contreras de Catholic Migration Services, se distanció por las presiones de la oficina de la concejal Ferreras.

Con este tipo de estrategias como RACA, la comunidad latina de Queens comienza a entender y manejar el poder de la ciudad de Nueva York. Son movimiento de base muy importantes. Inclusive lograron que el BID de la Avenida Roosevelt fuera reducido en varias cuadras y se recortara su presupuesto a 860,000 dólares anuales, que saldrá del bolsillo de los comerciantes.

Ferreras y Taylor argumentan que el BID embellecerá la Roosevelt, reducirá el crimen y traerá más negocios. Sus oponentes no quieren que la renta de los establecimientos siga aumentando, anhelan preservar la autenticidad de la comida, están dispuestos a combatir la llegada de las grandes corporaciones y que se respete la presencia de los vendedores ambulantes.

Hay una estrecha relación entre el BID de la Avenida Roosevelt, la construcción del centro comercial en CitiField y el desplazamiento de los talleres de mecánica de Willets Point.

La comunidad latina de Queens está aprendiendo a organizarse alrededor de un objetivo y no detrás de un partido político y eso es un paso adelante.

La comunidad latina de Queens está aprendiendo a organizarse alrededor de un objetivo o idea y no detrás de un partido político, y eso es un paso adelante.

Es imposible argumentar a favor del BID y en contra del centro comercial. Ambas propuestas dejan por fuera a los inmigrantes. Algo si está claro: la comunidad latina de Queens está aprendiendo a unificarse y a responder para enfrentar el abuso de poder. Su futuro depende de su vinculación a estos procesos sociales.

¿Qué papel están jugando en este proceso la concejal Julissa Ferreras, el asambleísta Francisco Moya y el senador José Peralta? Hasta ahora han estado al lado de las corporaciones, aunque dicen defender a los inmigrantes y pequeños comerciantes. ¿Y cuál es el rol de las cámaras de comercio y de las organizaciones con ánimo de lucho (perdón, sin ánimo de lucro)? Hasta ahora han estado al lado de los que giran los cheques.

Javier Castaño

IN ENGLISH:

Opinion: Roosevelt Ave. BID Highlights Latino Leadership Void

October 23, 2013 10:12 pm 0 Comments
By Javier Castaño  | Via QUEENS LATINO
Translated by Emily Leavitt  from SPANISH.

Website of Voices of New York.

The lack of vision and leadership within the Latino community in Queens is reflected in the misguided proposal to expand the Business Improvement District (BID) along Roosevelt Avenue, which would run from 82nd  to 114th Streets. No one has done grassroots work to win over the area’s Latino merchants. BIDs typically impose fees on small merchants to cover the cost of sanitation, security or other services that “standardize” storefronts in the community – such as holiday lighting. Councilwoman Julissa Ferreras – who said she thought of the project on her own without help from mayor Bloomberg – hasn’t done anything but manipulate information and politicize the process.

Ferreras formed a committee to implement the BID that doesn’t have support from the affected merchants, uses the names of people who don’t agree with the BID, and schedules community meetings that aren’t anything except public relations events. Seth Taylor, executive director of the other BID on Roosevelt Ave., the 82nd Street Partnership, is her pawn. In previous editions, QueensLatino has shown how Ferreras and Taylor have altered reality. They take advantage of the lack of organization and information in the Queens Latino community.

But Ferreras now has another problem that will impact the Roosevelt Avenue BID. City Council Speaker Christine Quinn, whom she supported as candidate for mayor, lost in the primaries and will be out of a job starting January 1, 2014. It will be different if Bill de Blasio wins as expected the November general elections because he has said he won’t favor corporations. That is to say, Ferreras’ plans have backfired.

Ferreras experienced another mishap when some business owners and activists switched sides. Freddy Castiblanco, who owns Terraza 7, a bar and live music venue, came out to advocate for merchants who pay excessive rent on Roosevelt Avenue. He strives to preserve the thoroughfare’s cultural and culinary authenticity and supports street vendors.

Castiblanco was the architect of the Roosevelt Avenue Community Alliance (RACA), whose motto is “revitalization without gentrification.” Activists such as Rubén Peña, Eduardo Giraldo, and Jorge Hernández decided to join his cause, but they are losing strength due to a lack of strategy and rallying power. In addition, they have received verbal threats and intimidating letters. They were ready to protest in front of Ferreras’ office, but later canceled the demonstrations. They wrote various press releases that they never circulated. RACA’s members began to abandon the cause. Iván Contreras of Catholic Migration Services distanced himself after pressure from Ferreras’ office.

Still, with strategies like those used by RACA, the Latino community in Queens is beginning to understand and manage its power in the city. These are important grassroots movements. And they have had some small victories. The opposition managed to reduce the area the Roosevelt Avenue BID would cover by a number of blocks and to lower its budget to $860,000 a year, which will come out of the merchant’s pockets.

Ferreras and Taylor assert that the BID will beautify Roosevelt Avenue, reduce crime, and bring in more business. Opponents don’t want the rent for commercial establishments to keep rising. They long to maintain the area’s gastronomic uniqueness, are ready to fight against big corporations moving in, and want street vendors’ presence to be respected.

There is a thin connection between the Roosevelt Avenue BID, the construction of the shopping mall at CitiField, and the displacement of auto body shops in Willets Point.

It is impossible to argue in favor of the BID and against the shopping mall. Both proposals leave out immigrants. But one thing is clear: the Latino community in Queens is learning to unify and respond in order to confront abuses of power. The community’s future depends on its connection to these social processes.

What roles are Councilwoman Ferreras, Assemblyman Francisco Moya, and State Sen. José Peralta playing in this process? Up until now they have stood by corporations, although they say they defend immigrants and small businesses. And what is the role of chambers of commerce and nonprofit organizations? So far they have been on the side of those who write out the checks.