Estados Unidos infectó a guatemaltecos con sífilis como parte de un experimento. Inyectó mujeres y enfermos mentales. Usaron prostitutas para infectar a prisioneros. Luego los trataron con penicilina para conocer la reacción médica. Esta semana pidieron disculpas.

Un total de 696 guatemaltecos fueron expuestos a la sífilis y luego les ofrecieron tratamiento médico. No todos fueron curados. Es decir, algunas personas murieron.

“La incubación de enfermedades de transmisión sexual en Guatemala que se condujo entre 1946 y 1948 fue antiética”, dijeron en un comunicado la Secretaria de Estado Hillary Clinton y la Secretaria de Servicios Humanos de los Estados Unidos, Kathleen Sebelius.

“Los experimentos se condujeron hace 64 años pero fue una desgracias que se hayan hecho en nombre de la salud pública. Nos arrepentimos de que hayan sucedido y le pedimos perdón a todas las personas que fueron infectadas”, se lee en el comunicado conjunto.

Este experimento tiene connotaciones similares al realizado en 1960 bajo el nombre de Tuskegee y por medio del cual a los negros de esta nación no los trataron intencionalmente de esta misma enfermedad sexual. Esta violación a los derechos cívicos y morales fue revelada por la profesora Susan Reverby de la universidad Wellesley de Massachusetts.