El presidente Barack Obama enfatizó en la Casa Blanca que la supervisión de EE.UU. a posibles contagios de ébola debe ser “mucho más agresiva”. El presidente señaló que los equipos federales de salud deben responder a los casos futuros dentro de 24 horas. “Queremos un equipo de respuesta rápida, un equipo SWAT, esencialmente, de la CDC para estar en terreno lo más rápidamente posible, en lo posible un plazo de 24 horas, para ayudar al hospital local paso a paso sobre lo que hay que hacer”, dijo.

El ébola ya ha contaminado a dos personas en los Estados Unidos.
Obama afirmó que el segundo caso de una enfermera infectada en Dallas pone de relieve la necesidad de aumentar el esfuerzo a hacer frente a la enfermedad que ha afectado a África occidental y ahora a EE.UU.
El mandatario habló después de reunirse con funcionarios del gabinete involucrados en la respuesta del ébola tanto en EE.UU. como en África Occidental, donde la enfermedad se ha extendido a un ritmo alarmante.
Por su parte, John Boehner, el presidente de la Cámara de Representantes, dijo que Obama debería considerar una prohibición temporal de los viajes a Estados Unidos desde los países de África Occidental afectados por el virus y que el mandatario debería analizar otras medidas “mientras las dudas sobre la seguridad del sistema aéreo crecen”.
Funcionarios de la administración se han resistido a la prohibición de viajar, diciendo que las medidas de prevención ya están aplicándose (sólo una víctima de ébola ha volado a EE.UU.) y que la prohibición podría dificultar la asistencia a las víctimas.
El Comité de Energía y Comercio de la Cámara programó una audiencia sobre el brote para el jueves. El presidente canceló un viaje de campaña política para convocar la sesión.
Obama añadió que su administración está revisando lo que sucedió en Dallas para asegurarse de que no vuelva a ocurrir.
Aeropuertos comienzan inspección de pasajeros
Cuatro aeropuertos más inician este jueves las medidas para detectar el ébola en los pasajeros de tres países de África occidental.
Funcionarios federales dijeron estar listos para comenzar las medidas de detección en los aeropuertos de Washington, Atlanta, Newark y Chicago, como quedaron establecidas desde el sábado en el aeropuerto Kennedy de Nueva York.
Las medidas consisten en tomar la temperatura de los pasajeros procedentes de Liberia, Sierra Leona o Guinea utilizando un termómetro a distancia y cuestionarlos sobre su historial médico y si han estado expuestos a la enfermedad.
Funcionarios de aduanas aseguran que unas 150 personas entran diariamente a Estados Unidos, y el 95% lo hace a través de alguno de estos cinco aeropuertos.
Enfermera fue autorizada a volar con fiebre
La enfermera Amber Joy Vinson informó a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) que tenía una temperatura de 99,5 grados antes de abordar en Cleveland el avión que la llevaría de regreso a Dallas y aun así recibió autorización para volar.
Un funcionario que pidió permanecer anónimo dijo al periódico The Washington Post, que los CDC no prohibieron a Vison regresar a Dallas porque para entonces no tenía síntomas y porque su temperatura no llegaba a 100,4 grados, el límite establecido.
Al día siguiente, la temperatura le subió y al reportarlo al hospital fue ingresada, dando positivo al virus del ébola.
El director de los CDC, Thomas Frieden, dijo el miércoles que la enfermera no debió haber volado dada su exposición al ébola en el Hospital Presbitariano de Dallas, donde fue parte del equipo médico que atendió al paciente Thomas Eric Duncan, quien murió la semana pasada.
La enfermera Vinson visitó a familiares en Ohio. Los tres miembros de esa familia son empleados de la Universidad Kent State y se les ha pedido no ir al campus de la escuela durante los próximos 21 días.
Vinson es graduada de esa misma universidad.
La enfermera fue trasladada ayer al hospital de la Universidad Emory en Atlanta, uno de los centros especializados para tratar este tipo de enfermedades.
Una subcomisión de la Casa de Representantes sostendrá este jueves una audiencia para analizar la respuesta a la crisis, en la que parece se han cometido un sinnúmero de errores. El director de los CDC será el testigo principal. Voa
