El activista Hiram Monserrate, al extremo derecho y al lado del alguacil Anthony Miranda, dirigiéndose a los residentes de East Elmhurst en el Vaughn College. Fotos Marcela Alvarez

Por Marcela Álvarez  — 

Basura, excrementos humanos y de animal en las calles, delincuencia, vendedores ambulantes, estacionamientos de bicicletas Citi Bike, vehículos con matrículas falsas, choferes irresponsables de Uber y motocicletas, hoteles convertidos en refugios de inmigrantes, ruido, olor a marihuana y sexo en áreas públicas. Esta es la lista parcial de las quejas que se escucharon en el foro abierto en East Elmhurst, Queens, realizado el 7 de febrero en Vaughn College. El auditorio estuvo repleto.

“Necesitamos ayuda, nos sentimos ignorados”, dijo Yolanda León desde una de las filas de atrás y fue el clamor generalizado de la reunión.

“Mi principal problema tiene que ver con el bloque en la calle 89 y 24 avenida, de como los camiones bloquean las calles y no hay visibilidad. Gente que vive en vans con niños y dejan todo sucio. Hablas con los chóferes, los managers, pero nadie hace nada, incluidos los policías”, dijo Oscar García, oriundo de Costa Rica y residente del área desde hace cuarenta años. “Nunca hemos vivido así”.

Al evento asistieron representantes de la Unidad de Asistencia Comunitaria del alcalde Eric Adams, incluidos los uniformados Dan Weinman, Eric Shmuel, Danny Foran y Kevin Lawrence del cuartel 115 de la Policía, el alguacil Anthony Miranda, los líderes comunitarios Hiram Montserrate y Ricardo Pacheco, entre otros.

Montserrate empezó su intervención con una frase célebre del legendario tenista Arthur Ashe, a propósito del Mes de la Herencia Afroamericana: “Empieza desde donde estés. Usa lo que tienes. Haz lo que puedas”. En otras palabras, empieza con tu comunidad, desde abajo.

“Soy uno de los organizadores de este evento y entendemos que hay un propósito muy sencillo y es hablar sobre la ausencia de calidad de vida. Hacen falta servicios de la ciudad como seguridad, hemos visto un incremento de robo de los autos, el problema de las Citi Bikes, el crimen y la prostitución alrededor de la Roosevelt que nos impacta a todos, y que siguen aún después de las redadas que hicieron. Es un desastre, no podemos tolerarlo”, dijo Montserrat, ex concejal y senador y quien aspira a ser asambleísta.

Los policías Eric Shmuel, Danny Foran y Kevin Lawrence escuchando quejas de los frustrados residentes de East Elmhutst, Queens.


James McKay, Miriam Rodríguez y otros residentes frustrados de East Elmhurst.

¿Dónde está la solución a estos problemas tan complejos?, le preguntamos a Montserrate. Su respuesta:

“Hay que implementar la ley, poner más policías en las calles como la Roosevelt. Pero hay agendas políticas que lo impiden. El pueblo quiere seguridad y orden”, contestó tajante Monserrate.

Apacible, el alguacil Miranda escuchaba. “Por favor, no dejen de quejarse, porque eso hace la diferencia, los recursos serán destinados de acuerdo a las necesidades de la zona”, dijo Miranda ante la incredulidad de los asistentes.

Foran, Schmuel, Weinman y Lawrence también escucharon los reclamos, tomaron notas, pero era claro que el público no estaba satisfecho.

“Le doy mi número de celular, llámeme cuando quiera, estamos para ayudarlos, estos problemas nos afectan a todos”, dijo el uniformado Schmuel a una señora latina. También compartió su número con Queens Latino.

“Estamos en el centro del huracán y la culpa es del gobierno local, del estado de Nueva York, del alcalde, gobernadores… Vivo aquí hace 35 años y jamás he pasado una situación tan desagradable. La pobreza es a nivel mundial y nos afecta aquí también, porque este país ha sido muy flexible en recibir a tanta gente y estas son algunas de las consecuencias”, dijo Wilson Yumbla, ecuatoriano y quien lucía muy molesto.

“Tenemos muchos problemas, por ejemplo, los chóferes de Uber que se estacionan frente a nuestra entrada, por la noche, con sus bocinas a todo volumen, los inmigrantes en el hotel-refugio, robos de autos, y bueno… podría seguir enumerándote”, dijo James McKay visiblemente molesto y quien vive en la calle 93 y 24 avenida. Su vecina Miriam Rodríguez y otras personas estuvieron de acuerdo con McKay.

En los próximos días se anunciará un nuevo fórum, informó Montserrat. Dijo que invitarán a la Comisión de Taxis y Limosinas y al Departamento de Sanidad de la ciudad, entre otras agencias.

“En qué terminará esta película de horror”, fue el clamor de los residentes del área.