
El presidente republicano Donald Trump en la sede del Congreso en Washington y atrás, desde la izquierda, el vicepresidente J.D. Vance y el líder de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.
Por Javier Castaño. …
El presidente republicano Donald Trump insistió en la fortaleza y la renovación de los Estados Unidos durante su discurso del Estados de la Unión el pasado 24 de febrero. Los congresistas demócratas casi no aplaudieron y tampoco se pararon cuando el presidente Trump hablaba de que esta nación “regresó a su poderío, está mejor, más fuerte y más rica que nunca”.
El presidente Trump ingresó al Congreso en Washington a las 9:06 de la noche, comenzó su discurso a las 9:11 PM y terminó una hora y 54 minutos después, a las 11 PM. La alocución más larga de un presidente en la historia moderna de esta nación.
Dijo que en un año de su segundo mandato como presidente, corrigió la política de inmigración de los demócratas y los errores de su antecesor el presidente Joe Biden quien dejó entrar a millones de “ilegales” por la frontera con México. Quiere terminar con las ciudades santuario para inmigrantes indocumentados, quitarle las licencias de conducir a los “ilegales” y que solo puedan votar en las elecciones aquellas personas que muestren una prueba de ciudadanía.
“Los demócratas se oponen a estos cambios en el proceso de votación porque se quieren robar las elecciones”, dijo el presidente Trump.
También se burló de Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York, quien está exigiendo dos pruebas de documentación a quienes deseen ser contratados para retirar la nieve que cayó sobre esta ciudad, pero se opone a una sola prueba de ciudadanía para ejercer el voto. Hubo risas.
El presidente Trump quiere imponer el Save American Act para implementar estas políticas. Sólo los políticos republicanos aplaudieron y se pusieron de pie.
En cuanto a la nueva fortaleza económica de los Estados Unidos, dijo que la inflación el año pasado se redujo en 1.7 por ciento, que el precio de los huevos ha bajado al igual que el de la gasolina que está por debajo de los dos dólares. “Wall Street sube al igual que las cuentas 4O1K y la finca raíz, y estamos ganando demasiado dinero”, insistió el primer mandatario y añadió que en este país se crearon 70.000 nuevos trabajos en construcción y que el gobierno de Venezuela ha contribuido con 80 millones de barriles de petróleo a la economía de esta nación.
Luego presentó a Enrique Márquez quien fue candidato a la presidencia de Venezuela y preso político liberado en los últimos días.
Entre los asistentes al discurso del Estado de la Unión se hallaban algunos miembros de la Corte Suprema que falló en contra de su estrategia de aranceles por ser “un abuso de poder e inconstitucional”.
El presidente Trump dijo que seguirá con su estrategia de aranceles por la cual han ingresado 18 trillones de dólares a la economía de Estados Unidos. Añadió que ha sacado a 2.8 millones de estadounidenses del programa de Cupones de Alimentos y que agradece a los congresistas republicanos por apoyar su plan de recorte de impuestos que acabó con imponer impuestos a las propinas, las horas extras y los ingresos del Seguro Social, además de “proteger el Medicare que los demócratas quieren destruir”.

La sede del Congreso en Washington DC durante el Discurso de la Unión del presidente Trump.
El presidente hizo énfasis en su reforma al sistema de salud Obamacare que ahora se llama TrumpRX.com para “reducir el precio de los medicamentos en 300 o 500 por ciento”. También se refirió al portal TrumpAccounts.gov que otorga $1.000 a los niños nacidos entre el primero de enero del 2025 y el 31 de diciembre del 2028 como una especie de plan de retiro. Los beneficiaros deben ser ciudadanos estadounidenses y tener un número de Seguro Social válido.
Puso como ejemplo de “fraude institucional” el desfalco en el estado de Minnesota, por parte de la comunidad somalí, de más de 20.000 millones de dólares en donde abusaron el sistema de asistencia social.
Los legisladores demócratas si se levantaron de sus asientos cuando el presidente Trump anunció su plan para acabar con el uso de información privilegiada (Inside Trading) en Wall Street y grandes inversiones del gobierno. También se levantaron cuando condecoraron a varios militares y cuando ingresó el equipo de jockey masculino que ganó la medalla de oro en los pasados Juego Olímpicos de Invierno en Italia.
El primer mandatario se refirió al progreso en la pacificación del conflicto entre Israel y palestina en Gaza, a la guerra entre Rusia y Ucrania, y al conflicto interno que vive Irán que está “masacrando a su población y construyendo armas nucleares”. Dijo que ha aumentado el gasto militar de esta nación en un trillón de dólares y que los países amigos de NATO en Europa se han comprometido a aumentar su aporte financiero de 2 a 5 por ciento del presupuesto militar.
El presidente Trump dijo que de ahora en adelante el fármaco fentanilo es considerado “arma de destrucción masiva” con el fin de atacarlo y condenar con más fuerza a quienes lo vendan ilegalmente. Hubo aplausos de republicanos y demócratas.
Al principio de su discurso hizo alusión a que en el 2026 este país celebrará 250 años de independencia y la Copa Mundo de fútbol, además de los próximos Juegos Olímpicos en el 2028. Fue interrumpido por el congresista Al Green quien exhibió un letrero que decía “Los Negros No son Monos”, haciendo alusión a la caricatura que el presidente Trump hizo para burlarse del expresidente Barack Obama, elegido el primer presidente negro de esta nación.
Alrededor de 100 legisladores demócratas, representantes y senadores, no atendieron el discurso del Estado de la Unión del presidente Trump, como la congresista Alexandria Ocasio-Cortez. La jueza Sonia Sotomayor, de la Corte Suprema, tampoco decidió boicotear al presidente Trump.
El senador demócrata por Nueva York, Chuck Schumer, criticó el discurso de Trump calificándolo de “desconectado de la realidad”, “retórica de la mentira” y de “acusar a otros del fracaso de sus políticas”.


