
Una familia ecuatoriana llegó a Nueva York y encontró refugio luego de dormir en el Hotel Roosevelt de Manhattan. Foto Humberto Arellano
La ciudad de Nueva York podrá a partir de este mes negarle el derecho a refugio a inmigrantes solteros, hombres o mujeres que han dependido del gobierno por un mes. Es una modificación a la ley de 1981 que fue adoptada después de meses de negociación con Legal Aid Society.
La administración del alcalde Eric Adams acudió en octubre del año pasado a la corte con la intención de suspender su obligación de derecho a refugio a cualquier persona que lo solicite.
El argumento de la administración del alcalde Adams es que la ley es obsoleta y no tiene en cuenta la actual “crisis de inmigración” que vive esta nación y ciudad, la cual es muy costosa.
Esta medida es temporal y solo se aplica mientras exista la emergencia ocasionada por la crisis de inmigración. En casi dos años han ingresado más de 170.000 indocumentados en busca de asilo y 65.000 viven en los refugios de la ciudad a un costo de 4.000 millones de dólares.
La nueva ley comenzó a ser aplicada en septiembre del año pasado y limita a un mes la estadía de solteros en los refugios de la ciudad. Estos inmigrantes no podrán volver a solicitar refugio a menos que demuestren que han “agotado todas las posibilidades o están deshabilitados”.
Sylvia Hinds-Radix, abogada del alcalde Adams, dijo que un inmigrante puede solicitar 10 días adicionales si necesita “tiempo adicional para mudarse a un apartamento”.
“Examinaremos caso por caso, inclusive cuando el inmigrante está buscando trabajo y necesita tiempo adicional para mudarse”, dijo la vicealcaldesa Anne Williams-Isom a la salida de la Corte Suprema de Manhattan en donde se anunció el acuerdo.
Esta medida no impacta a los ciudadanos estadounidenses o personas que viven legalmente en esta ciudad. Las familias inmigrantes con hijos pueden permanecer en los refugios durante dos meses y la ciudad no puede negarse a alojarlos.
El alcalde Adams dijo: “Agradezco a Legal Aid Society por reconocer la necesidad de este cambio y al mismo tiempo asegurar que los más vulnerables sigan recibiendo el apoyo necesario. Seguiremos buscando ayuda financiera federal, autorización de trabajo para los indocumentados y una nueva estrategia de inmigración”.
Adriene Holder, abogada de Legal Aid Society, dijo que esta nueva norma sigue garantizando el derecho a refugio y otros servicios de residentes e inmigrantes recién llegados. “Vigilaremos la situación y buscaremos la intervención judicial si la ciudad no cumple con su obligación”, dijo Holder.
Esta administración también se comprometió a no alojar a los inmigrantes en sillas o en el piso de “cuartos de espera” antes de ser desplazados a una cama de refugio. Los adultos menores de 23 años también pueden permanecer en refugios por dos meses.


