Tom Homan, zar de la frontera y quien niega que la administración del presidente Trump ha deportada bebés estadounidenses.

El viernes pasado la administración del presidente Trump deportó a Honduras a dos bebés nacidos en los Estados Unidos. El mismo día que otra bebé ciudadana estadounidense fue enviada a esa misma nación latinoamericana. En ambos casos los bebés fueron deportados con sus madres indocumentadas.

El gobierno de esta nación no les dio la oportunidad a las madres de dejar sus bebés en el país que nacieron. Así lo expresaron sus abogados.

Los dos primeros hermanos son de 4 y 7 años y el tercer bebé es de 2 años. En este último caso, el bebé se hubiera podido quedar son su padre, quien sigue viviendo en este país.

El zar de la frontera, Tom Homan, dijo a la prensa este domingo que la mamá del bebé de dos años no quiso dejar a su bebé con el papá y no acepta que el bebé es estadounidense.

“Tener a un hijo ciudadano estadounidense después de haber ingresado de manera ilegal no es una carta para vivir fuera de prisión”, dijo el zar Homan.

El presidente Trump ha manifestado que quiere retirarle la ciudadanía por nacimiento a bebés de padres indocumentados.

Las familias fueron detenidas la semana pasada durante redadas de inmigración (ICE) y puestas en probatoria en el Programa de Supervisión y Proceso Intensivo.

La mamá del bebé de dos años de Luisiana está embarazada y el bebé de 4 años sufre de cáncer y ahora no tiene acceso a su medicina, dijeron sus abogados.

La administración del presidente Donald Trump insiste en que sólo está deportando criminales o aquellos indocumentados con orden de deportación. La semana pasada casi 800 inmigrantes fueron arrestados en el estado de Florida en varios operativos de agentes federales y locales.

Gracie Willis, abogada del National Immigration Project que representa al bebé de dos años, dijo que “la forma como están actuando los agentes de ICE es horrible y preocupante”.

“Protegemos a los niños y lo seguiremos haciendo”, dijo Tricia McLaughlin, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional.

Los bebés hermanos de 4 y 7 años fueron detenidos en New Orleans y llevados con su madre a un centro de detención a más de cuatro horas de viaje en carro. “Se los llevaron muy rápido y no nos dejaron hablar con la familia hasta que aterrizaron en Honduras”, dijo la abogada Erin Hebert.

El bebé de 2 años ha sido identificado solo como V.M.L. y el juez Terry A. Doughty ha dicho que “existe la sospecha que el bebé fue deportado sin el proceso legal y nunca he visto cosa semejante contra un niño estadounidense”.