Un niño de 5 años al parecer fue violado en una escuela de Queens por sus compañeros de clase y su madres planea demandar al Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York. La supuesta violación ocurrió en el baño de una escuela pública de Astoria el 11 de junio de este año.

Yenny Valero, la madre, dijo que ningún padre espera que una violación ocurra en una escuela pública. “Los padres esperamos que acudan a clases y regresen a salvo a la escuela”, dijo Valero, quien el pasado 27 de agosto llenó en la corte un documento que señala su intención de demandar por salto, abuso sexual y violación.

Sin embargo, el Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York no ha podido corroborar el relato de la madre. Natalie Ravitz, vocera de éste departamento, dijo que el sistema escolar se enteró de estas acusaciones cuando fueron contactados por la policía. “Entonces seguimos todos los pasos que son importantes en este tipo de incidentes y hallamos que los hechos, como los relata la madre, no se sostienen”

De acuerdo a la madre, su hijo fue atacado por cuatro niños de 6 y 7 años. Lo tiraron al suelo, le bajaron los pantalones y uno de los niños le metió el dedo en el ano, conforme a los documentos presentados por Valero en la corte.

La víctima al parecer sufrió traumas sicológicos y ya está recibiendo ayuda de un sicólogo. Sean Serpe, el abogado de la familia, dijo que el menor sufre de pesadillas y está desorientado en su orientación sexual”.

El niño le contó de la violación a su madre y hermana al día siguiente del ataque y también dijo que había sido hostigado por el mismo grupo en repetidas ocasiones.

La madre, que no podía creer lo que le había pasado a su hijo en la escuela, llamó al 311 e inmediatamente fue contactada por el Servicio Administrativo de Menores de la ciudad de Nueva York y por la Unidad Especial de Víctimas del Departamento de Policía de esta ciudad. “No podía creer lo que estaba pasando”, dijo Valero, de 30 años.

El Departamento de Educación todavía está investigando el ataque y no se han comunicado con la madre. Los menores recibieron su certificado de graduación.

El abogado Serpe también dijo que está sorprendido porque ninguno de los jóvenes ha sido presentado ante la justicia. “Esos cuatro monstruos siguen viviendo en libertad y ni siquiera los han obligado a recibir terapia por sus acciones”.