Camiones de Sanidad el día que murió Yvonne Freeman.Foto Javier Castaño

“No puedo creer que no limpiaron la nieve”, dijo Laura Freeman, hija de la señora que murió en Corona, Queens, esperando el arribo de la ambulancia luego de la nevada del pasado 25 de diciembre. La familia está demandando a la ciudad de Nueva York por 20 millones de dólares debido a la muerte de Yvonne Freeman, de 75 años.

La señora no podía respirar y cuando trataron de llamar al teléfono de emergencia se demoraron 45 minutos en comunicarse. Luego los paramédicos se demoraron tres horas en llegar debido a que los camiones no había retirado la nieve de las calles. Cuando Freeman llegó al hospital ya estaba muerta.

“Era mi vida y no le dieron la oportunidad de seguir viviendo”, dijo su hija Laura Freeman.

El abogado de la familia, Sanford Rubenstein, se dispone a hacer el anuncio de la demanda esta semana. La demanda es por los errores que causaron la muerte de la señora Freeman. Es decir, porque no declararon a Nueva York en estado de emergencia por la nevada, y porque los departamentos de Sanidad y Transporte no hicieron su trabajo a tiempo.

“Hubo negligencia de parte de varias agencias de la ciudad”, dijo el abogado Rubenstein.

La hija Laura Freeman dijo que se puso muy nerviosa y le decía a su madre que no podía conseguir ayuda. La señora cada minuto respiraba con más dificultad.

El alcalde Bloomberg y varios comisionados han reconocido que el trabajo de remoción de la nieve no se hizo de manera rápida y adecuada. Hubo audiencias en el Concejo y ahora cada condado está llevando a cabo audiencias para determinar qué pasó durante los 4 días después de la nevada. Los carros quedaron sepultados bajo la nieve y era casi imposible transitar las calles de la Gran Manzana. El condado de Queens fue de los que más sufrió debido a la inoperancia de la ciudad.

Inclusive hay denuncias de que los camiones no retiraron la nieve de las calles debido a una operación tortuga o una orden de trabajar con lentitud. Al parecer la orden provino de algunos supervisores debido al despido de 400 personas y un recorte de salarios gerencias del 5 por ciento como parte de los recortes al presupuesto de la ciudad.

El alcalde admitió que después de la nevada de Navidad la ciudad no hizo un buen trabajo y espera que los camiones del Departamento de Sanidad hagan mejor su labor. Algunos camiones tienen un GPS o buscardo electrónico para controlar su desplazamiento por las calles de la Gran Manzana.

“Nos están tratando como criminales”, dijo Harry Nespoli, presidente de la unión de empleados de Sanidad debido a que varios investigadores están visitando los talleres para hacer preguntas y estudiar si hubo ‘operación tortuga’ en la recolección de nieve la semana pasada.
El gobierno federal examinará los correos electrónicos y los mensajes de voz, inclusive de los teléfonos personales.

El jefe del Servicio Médico de Emergencia, John Peruggia, fue degradado de posición por la pobre respuesta de los paramédicos para atender a los enfermos que llamaron al 911.

Joseph Bruno, comisionado de Manejo de Emergencias de la ciudad de Nueva York y quien no declaró a la Gran Manzana en “emergencia” parace que tiene sus días contados.

Otro que está caminando sobre hielo congelado es Stephen Goldsmith, quien es responsable de la remoción de la nive. La próxima semana le corresponde asistir al Concejo de Nueva York en donde habrá audiencias para determinar por qué los camiones no removieron la nieve con la rapidez de siempre.

En Queens, varios camiones estuvieron estacionados mientras la gente exigía la remoción de la nieve. Imagen de la calle 75 en Jackson Heights. Fotos Javier Castaño