La lucha por el voto de los inmigrantes legales comenzó en el 2010, como lo demuestra esta foto tomada frente a la alcaldía de NY durante una demostración. Foto Javier Castaño

Un grupo de republicanos no quiere que los inmigrantes legales, con green card, voten en las elecciones locales de la ciudad de Nueva York. Presentaron una demanda el pasado lunes 10 de enero en la corte suprema de Staten Island.

Argumentan que es inconstitucional y quieren que un juez impida a la Junta de Elecciones y al alcalde Eric Adams proceder con esta ley que aprobó el concejo el pasado 9 de diciembre.

Esta ley tuvo como principal gestor al entonces concejal Ydanis Rodríguez, quien ahora es el comisionado del Departamento de Transporte (DOT). El alcalde Adams criticó la ley, pero no la vetó y por eso se convirtió en ley.

“Al comienzo expresé mis dudas, pero luego de hablar con mis colegas en el gobierno me tranquilicé”, dijo el alcalde Adams. “Es mejor permitir que millones de votantes se adhieran al proceso democrático”.

Esta ley permite que los residentes legales, beneficiarios de DACA y TPS y aquellos que tengan permiso de trabajo y vivan en esta ciudad por más de un mes, puedan elegir alcalde, contralor, defensor del pueblo, fiscal, presidentes de los cinco condados y los 51 concejales.

El presidente del Partido Demócrata de Nueva York, Nick Langworthy, quien erradicó la demanda, dijo que el problema es ético: “No podemos permitir que ciudadanos de otras naciones voten en nuestras elecciones. Con solo dos semanas en su posición, el alcalde Eric Adams sucumbió antes los radicales del concejo”.

Langworthy añadió que la demanda es la única forma de detener el propósito de los radicales de eliminar la línea que separa a los ciudadanos de los no-ciudadanos.

La representante republicana de Staten Island, Nicole Malliotakis, dijo que esa ley no tiene valor y “diluye” el significado de ciudadanía y por eso “debemos preservar la integridad de nuestro sistema electoral”.

El mayor cuestionamiento de esta nueva ley es el período de 30 días para que un extranjero pueda votar en las elecciones locales.

Esta nueva ley permite que alrededor de 800 mil inmigrantes puedan ejercer su derecho al voto, de los cuales 622 mil poseen green card o tarjeta de residente. Del total, más de 100 mil son musulmanes y más de la mitad latinos.

El voto de los residentes puede alterar el destino político de la ciudad de Nueva York.

“Ha sido un triunfo de la coalición de inmigrantes latinos, negros y asiáticos que luchamos por más de 12 años”, dijo Rodríguez.