
Ligia Guallpa del Proyecto de Justicia del Trabajador. Foto Javier Castaño
Por Javier Castaño —
Las aplicaciones como UberEats, Doordash, Relay, Seamless y Grubhub perdieron la batalla en la corte en diciembre del año pasado y están obligadas a pagar 18 dólares por hora de trabajo a los deliveristas. Pero no quieren dar su brazo a torcer.
“Esta es una industria que obligaba a los deliveristas de comida a trabajar muchas horas, a arriesgar sus vidas, sin seguro médico o beneficios, y no eran bien compensador”, dijo Liguia Guallpa, directora ejecutiva del Proyecto de Justicia del Trabajador (WPJ). “Por eso hemos luchado tantos años y seguiremos organizando e informando a los deliveristas. La lucha no ha terminado”.
En la ciudad de Nueva York hay 65.000 delivestistas que entregan comida a domicilio, caminando, en bicicleta o motocicleta. “Una industria sin transparencia y que desinforma al público”, añadió Guallpa en reunión digital el pasado 13 de febrero.
De acuerdo a Guallpa, el problema, después de dos meses de ganar en la corte, es que estas aplicaciones tienen ahora la opción de pagar a los deliveristas de dos formas: 50 centavos por minuto de trabajo o $18 por hora de trabajo. Entonces utilizan la primera opción y no cuentan el tiempo que están esperando la llamada, que están inactivos. Con base en el tiempo que los deliveristas están conectados, las aplicaciones calculan el sueldo semana.
“Esto genera mucha confusión y abuso y por eso recomendamos a los deliveristas que calculen sus horas de trabajo, lean los correos de las aplicaciones y que se quejen ante la ciudad de Nueva York”, dijo Guallpa.
Las quejas pueden hacerse al Departamento de Asuntos del Consumidor al 1-800-697-1220 o a la oficina del contralor de la ciudad 212-669-3916. También pueden presentar la queja por Internet en las respectivas páginas digitales de estas dos instituciones del gobierno.
Estas aplicaciones toman represalias contra los deliveristas que se quejan o están contratando más personal para dejar de usar a los deliveristas más antiguos y aprovecharse de los recién llegados.
Guallpa también desea que la gente siga dando propinas a los deliveristas.
Durante el encuentro digital se presentó el caso de un deliverista de Doordash que ganaba $701 dólares a la semana y luego de recibir $18 por hora de trabajo, su salario aumentó a $1.382 semanales, entes de pagar impuestos.
“Aquí estamos lidiando con empresas multimillonarias que quieren pagar mucho menos a los deliveristas”, concluyó Guallpa.

