Bombardeos aéreos 'drone strikes' que han matado civiles inocentes en Afganistán.

La Casa Blanca está negra de la rabia porque no aprueba la publicación en el Internet de documentos secretos sobre la guerra en Afganistán. Los 90 mil documentos se refieren a la muerte innecesaria de civiles por los bombardeos aéreos, a los “triunfos” militares que en realidad son derrotas, a la “cacería” de los talibanes y al desmantelamiento de los terroristas de Al Queda.

“Condenamos esta publicación que pone en peligro las vidas de los americanos y la seguridad nacional”, dijo James Jones, Asesor de Seguridad Nacional de esta nación.

Los documentos básicamente apuntan a que el gobierno de los Estados Unidos ha exagerado “el éxito” de la guerra en Afganistán. Los documentos revelan información desde enero del 2004 hasta diciembre del 2009. Los documentos eran secretos, pero fueron publicados en la página digital WikiLeaks para que el mundo tenga acceso.

Wikileaks fue creado por Julian Assange, un experto en penetrar las redes de la información, quien dijo que decidió publicar estos documentos porque muestran los crímenes de guerra, “las muertes de niños y ancianos y la destrucción de una nación”. El FBI quiere interrogar a Assange y por eso ha decidido no ingresar a los Estados Unidos.

La revelación de estos datos es un triunfo del llamado “periodismo de datos” porque revela información que le permite a los ciudadanos de esta nación evaluar el alcance, las limitaciones y la verdad sobre la guerra. De acuerdo a varios analistas en estos documentos no hay datos nuevos “reveladores”, pero pone al descubierto la poca efectividad de las tropas de esta nación.

En el pasado, el gobierno de los Estados Unidos ha acudido a la corte para impedir la publicación de documentos que puedan perjudicar la seguridad nacional, como los llamados Documentos del Pentágono o cómo fabricar una bomba casera, pero los jueces han decidido que revelar esta información hace más provecho que daño y que además está disponible en muchos libros y publicaciones.

La Casa Blanca no ha desafiado la autenticidad de los documentos sobre la guerra en Afganistán, sino que se ha limitado a decir que pone en peligro la seguridad nacional. El año pasado se aumentó en 30,000 la presencia de tropas estadounidenses en esa nación.

Los documentos también revelan que el servicio de inteligencia de Pakistán, conocido como ISI, ha colaborado con los insurgentes en Afganistán, inclusive en la planeación de ataques a las tropas de los Estados Unidos.

Sin embargo, esto no es un secreto. Hace dos semanas la Secretaria de Estado Hillary Clinton dijo que existen miembros del el gobierno de Pakistán que saben “en dónde se está escondiendo Osama Bin Laden”.

Osama Bin Laden

Jones ha dicho que las operaciones de contraterrorismo “han ayudado a acabar el liderazgo de Al Queda y el cuerpo militar de Pakistán ha aumentado sus ataques en Swat y South Waziristan a un costo muy alto de sus militares y de su gente.

“Y este tipo de revelaciones de información no contribuye en nada a aumentar nuestros vínculos con Afganistán y Pakistán para derrotar al enemigo común”.

Los documentos incluyen videos y datos del Pentágono, el Departamento de Estado y la CIA. Por eso algunos analistas estiman que WikiLeaks está haciendo lo adecuado, cumpliendo con un servicio a la sociedad en la época del Internet.

Estos documentos fueron suministrados por Bradley Manning, de 22 años y militar de inteligencia del ejército. Manning fue arrestado en junio de este año por miembros de la División de Inteligencia Criminal de Ejército después que se puso a hablar sobre el envío de información de inteligencia por el Internet.

wikiLeaks reveló el domingo en la noche los datos, los cuales había enviado con anterioridad a publicaciones como el New York Times, The Guardian de Londres y la revista alemana Der Spiegel.

El New York Times dice en su informe: “Los documentos muestran unas tropas que esperan más recursos y atención en su lucha contra los insurgentes que cada día crecen, tienen mejor coordinación militar y cada año son más mortíferos ”.

Tanto el New York Times como The Guardian han dicho que retiraron cierta información que consideraron dañina para la seguridad nacional.

Quizás la Casa Blanca está tratando de evitar otra crisis de relaciones públicas debido a una guerra que cada día recibe menos apoyo de los ciudadanos de esta nación.

La corrupción en Afganistán y Pakistán es el principal enemigo de la guerra.