Con doble jornada se cerró el Grupo A. En primer turno Haiti (que tiene buen fútbol) le ganó a Honduras 1-0. El comienzo del encuentro fue muy vertiginoso con llegadas profundas a las dos áreas. Recibiendo y pasando el balón a dos toques para asegurar el traslado. Haití se movió en bloque, soltando las lineas en vertical. Es el único equipo del certamen que se atreve a poner en práctica la “estrategia teutona”.

En el gol del encuentro el arquero Haitiano abrió el manual de fútbol en el capítulo que dice: El guardameta juega en la otra cancha. Vale la aclaración; un campo de fútbol tiene dos niveles. El terreno (grama) delimitado por las lineas, y el espacio aéreo. Desde la portería la pelota “vuela” a la cabeza del delantero que recibe en ventaja, para que la baje cruzada al otro hombre de punta y defina de cara al arco. En otras palabras, dos pases y definición a gol.

En el segundo tiempo Haití se canso y Honduras lo arrinconó contra el guardameta (se jugaba en las 18 de los isleños) creando reiteradas situaciones de gol, pero la pelota no quiso entrar. Los haitianos festejaron avanzar a la siguiente fase, mientras  la otra H quedo muda. ¿Que será del futuro del Señor Luis “Arrogante” Pinto? es la pregunta que ahora se hacen la prensa y los aficionados.

GABRIEL CORTEGGIANO logo
EMPATE DE ESTADOS UNIDOS

En el segundo turno se medió la escuadra dueña de casa (EEUU) contra Panamá. Tras el empate 1-1 los cañaleros deberán esperar a que culmine la etapa de grupos para ver de acuerdo a las matemáticas si pasan o no a la siguiente fase. Los espectadores que asistieron en mayoría a alentar a Estados Unidos en el Sporting Park de Kansas City, presenciaron una de las peores actuaciones del equipo local, que clasifióo primero en el grupo con 7 unidades e invicto.

El partido resulto con poco volumen de juego, muy enredado en el medio, como producto de las imprecisiones técnicas de los jugadores, (es inconcebible que a un jugador profesional de fútbol, le rebote la pelota en los pies cuando recibe un pase). Después queremos comparar el nivel de esta liga con las restantes de Europa o Sud América. Para colmo de males el árbitro mexicano tuvo una noche impresentable. Al Señor Joel Aguilar el entrenamiento en la trotadora le obnubila la visión, porque se equivocó en grande pitando infracciones inexistentes o cobrándolas para el otro bando.

Panamá se fue en ventaja en el primer tiempo, con una jugada de campo con base a pases cortos y centro al área chica para que Blas Pérez empuje el balón a la red. El gol del empate llegó promediando el segundo tiempo con una acción similar que en esta ocasión definió Bradley. La presencia masiva del público que no paró de alentar al equipo de casa, le puso un tono colorido a un partido que técnicamente hablando se jugó en blanco y negro. No hubo magia.