Naymar, la estrella de Brasil, abraza a su amigo y rival Messi, el 10 de Argentina.

Brasil no ganó el Mundial de fútbol que organizó en el 2014, fue humillado por Alemania 7-1 y este año es el equipo favorito para ganar la Copa América 2019. Tiene las estrellas, pero sabremos si aún tiene el «juego bonito» cuando enfrente a Bolivia el viernes 14 de junio, día de la Inauguración.

Los equipos que jugarán y que son parte de Conmebol son los siguientes: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Los equipos invitados son los siguientes: Qatar y Japón.

La Copa América 2019 va a tener 26 encuentros en conjunto que se distribuirán en 6 estadios: Arena Fonte Nova (Salvador), Arena de Gremio (Porto Alegre), Estadio Mineirao (Belo Horizonte), Estadio Maracaná (R. de Janeiro), Arena Corinthians (San Pablo) y Estadio Morumbí (San Pablo).

La final de la Copa Américava a ser en el Estadio Maracaná el domingo 7 de julio.

Brasil cuenta con la dirección técnica de Tite, quien formó este plantel, siendo muy respetado por sus pupilos y mantiene el juego atildado que caracteriza a esta selección. Pero tiene amenazas concretas, como la seleccion Colombia. Veremos si esta generación dorada cafetera podrá definitivamente llegar a lo más alto de un torneo. Los directivos colombianos contrataron los servicios de entrenador Queiroz, un portugués de excelentes palmares, con mucho camino recorrido en el ámbito futbolístico de primera línea.

Otra amenaza es la selección de Uruguay. Los Charruas llegan con el recambio aceitado. Son una maquinita que sabe a lo que juega, producto de la enseñanzas del maestro Tavarez, quien a fuerza de buenos desempeños se ha ganado la conducción técnica hasta que la muerte los separe.

Hay que tener en cuenta el desempeño de Paraguay, quienes tienen a tres equipos clasificados a la siguiente fase de la Copa Libertadores. No es un simple detalle. el Toto Berizzo (discípulo de Marcelo Bielza) los conduce técnicamente. La entrega, sacrificio, juego aéreo y manejo de pelota parada, son las armas con que cuenta el Guaraní a la hora de saltar al terreno de juego. Este certamen será una buena plataforma de lanzamiento para Berizzo y los suyos.

Venezuela cuenta con uno de los mejores arqueros del torneo. Un cancerbero de muy buen nivel. No podemos confundir la situación política actual con el rendimiento futbolístico de la vinotinto, que ha dado sobradas muestras de saber jugar.  Llegan a esta copa de la mano de Rondón y compañía con ganas derrotar a los grandes.

De la mano de Reinaldo Rueda, Chile intentara recuperar el protagonismo, además del compromiso que implica por lo menos superar la zona de grupos y obtener credibilidad después de no haber podido clasificar al Mundial de Rusia.

El Bolillo Gómez tiene en sus manos la posibilidad de encumbrar a Ecuador, luego de ganar el último torneo sudamericano sub-20. Quiero decir, que si se logra ensamblar los elementos juveniles con los Valencia, para dar un ejemplo, los de la mitad del mundo pueden ser serios candidatos.

Gareca tiene la menuda tarea de demostrarle al mundo que de una vez por todas Perú juega mirando el arco de enfrente y no «para la tribuna». En otras palabras, este certamen será la oportunidad para encontrarle socios y reemplazante a Paolo Montero.

La gran incógnita de Argentina es saber si Messi va a jugar o no en Brasil. Otro fracaso significaría para el 10 del Barsa el retiro del plantel superior nacional. Argentina depende de sí misma, en tanto y cuanto los jugadores que salten al terreno de juego estén «vacunados» contra la Messi-dependencia. Scaloni tiene una presión extra, teniendo en cuenta que Cesar Luis Menotti está en periodo de prueba como gerente de los equipos argentinos.

Bolivia llega para cumplir de la mejor manera y rescatar el trabajo que viene realizando el técnico Vicente Arraya. Sabido es que «la verde» no rinde cuando no juega en la altura. Veremos si en ésta prueba de fuego sorprenden con reminiscencias de la academia Tahuichi.

Esperemos que Japón y Qatar solo vengan a participar. No vaya a ser que «se metan» a la siguiente fase, dejando relegados a los seleccionados regionales. También existe el interrogante si las grandes estrellas de los clubes deciden dar lo mejor por sus selecciones. Veremos si meten la pierna fuerte y leal o cuidan sus «herramientas de trabajo» para evitar una lesión y así traicionar a sus compatriotas.

Hablemos de Messi

Escuchamos a diario expresiones tales como «Messi solo no puede, Messi no es el equipo». Futbolistas, comentaristas y parte del público repite como loros estas frases y no han analizado en profundidad por qué en determinados encuentros, «la pulga» cae en un abismo que parece no tener fondo.

El gran desafío del técnico de la seleccion Argentina será encontrarle un equipo «que sepa» jugar al fútbol para resaltar las virtudes de un excepcional jugador de fútbol que hace goles desde todos los ángulos y en todo momento del partido.

Messi es un superdotado. No es un líder. Sucede que mediante su habilidad extraordinaria (hago hincapié en esto) hace sucumbir la falta de liderazgo. Por ejemplo, decirle al técnico Valverde, con el 0-2 ante Liverpool, “qué esperas para ponerme a Arthur, no estás viendo que perdimos la pelota y no tenemos volumen de juego”. Había una línea media de gente que no sabe quitarse un hombre de encima, como Vidal, o le entrega la pelota al arquero, como Dembele.

En suma, Messi necesita un conjunto de individualidades que conozcan a la perfección cómo jugar con y sin pelota, sin retroceder o desplazándose a los costados. Hay que abrir espacios sobre la defensa rival y el 10 lo sabe.

Messi necesita rodearse de jugadores de buen pie, que le otorguen al equipo volumen de juego, creación, como Iniesta, Valderrama o Riquelme. Definidores que busquen el arco rival (Batistuta), jugadores de área que abran el hueco por donde filtrara la pelota (Suárez), carrileros que sepan ir por fuera o meterse adentro para quitarse gente del camino (Zanetti, Sorin), abrir la cancha, cambiar de frente,  movilidad  sin correr como locos.

Una defensa sólida suele rechazar todo lo que le llega, pero sin jugadores que paren la pelota, la bajen, levanten la cabeza y piensen, vamos por acá, ahora salimos para allá, jugamos, frenamos, aceleramos, es decir, un caudillo como Simeone. Tenencia del balón, administrándolo  para darle tiempo al genio a que oscurezca la marca y luego en un arranque fulminante explote sus mejores cualidades.

Sin estas características de juego, sin en la pelota en su poder, Messi se derrumba muy rápido y le cuesta mucho volver al partido. La presión lo abruma, al punto de opacar toda su brillantez.

Es menester del técnico de la seleccion Argentina poner en la cancha a jugadores de las caracteíisticas mencionadas, dejando de lado el amiguismo. Busque un líder natural que ordene dentro del campo. Señor Scaloni, usted es el que arma el equipo, permítale a Messi jugar con Agüero de 9. El resto del plantel lo arma con jugadores que conozcan sus funciones.

Se puede ganar o perder. Lo inadmisible es permitir que Messi sufra otro abismo, porque entonces en Argentina dirán que es «pecho frio», en Brasil que O Rey es el mejor y los grandes hinchas sabelotodo gritarán borrachos que con la seleccion Argentina La Pulga no ha hecho nada.