El presidente de Ecuador, Rafael Correa, a la izquierda, y Juan Manuel Santos, presidente de Colombia.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunciaron el pleno restablecimiento de las relaciones entre los dos países, fracturadas desde marzo del 2008 por el bombardeo al jefe guerrillero ‘Raúl Reyes’ en un campamento del vecino país.

El protagonismo de Santos entre los mandatarios suramericanos tuvo un promotor: el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

Lula, próximo a dejar el poder y uno de los oradores principales del encuentro de los mandatario de Suramérica (Unasur) , puso como ejemplo del nuevo clima político en la región las relaciones de Colombia con Venezuela. “Hace cinco meses nadie se podía imaginar esa armonía entre el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el de Colombia, Juan Manuel Santos”, dijo Lula visiblemente emocionado.

Sus palabras obligaron a Santos y a Chávez a salir al centro del escenario -muy cerca de la silla ocupada por el presidente Correa- y a estrechar sus manos con afecto, ante la mirada de sus colegas. Toda la sala estalló en un prolongado aplauso.

Luego, al retomar su discurso, Lula calificó este hecho como “un milagro de la política”. Y agregó: “Si viésemos una foto de lo que era Suramérica en el 2000 y de lo que es hoy, nos daríamos cuenta del adelanto, de que hubo gente elegida con compromiso de hacer política social”.

Claramente, Unasur reconoce el cambio del clima político en la región desde la llegada a la Presidencia de Colombia de Juan Manuel Santos, momento desde el cual las relaciones de Bogotá con Caracas y Quito tomaron un nuevo rumbo. Un hecho en el que ha tenido un papel importante Unasur.

El estrechón de manos entre los presidentes colombiano y venezolano fue tan emocionante, que obligó a Chávez a decir:
“Santos y yo somos un buen ejemplo de que podemos entendernos pese a nuestras diferencias. Si fuéramos todos iguales, la vida sería muy aburrida. Estoy muy contento de las relaciones con Colombia”. También confesó que la “desmilitarización” de las relaciones mejoró todo.

Después, la asamblea de mandatarios se centró en Santos y Correa, cuando anunciaron el pleno restablecimiento de sus relaciones para antes de Navidad. Eso quiere decir que los embajadores de ambos países estarán en sus cargos antes de esa fecha. El mandatario ecuatoriano habló de su vecino como “querido Presidente Santos”. Las celebraciones por el nuevo aire regional relegaron la elección de nuevo secretario de Unasur -decisión postergada-. La presidencia quedó en Guyana.

El organismo sale fortalecido

Las nuevas relaciones de Santos con los vecinos, y el papel que Unasur quería jugar en la recomposición del ambiente regional, terminaron fortaleciendo al organismo en este tema. De hecho, el fallecido Néstor Kirchner, secretario general de Unasur cuando se posesionó Santos, movió una reunión entre el mandatario colombiano y Hugo Chávez. Otros intentos en el pleno de la OEA para que los dos países resolvieran sus diferencias -bajo el anterior gobierno- habían fracasado.

Lula, considerado el padre de Unasur, dijo irse tranquilo. “Me voy satisfecho, convencido de que conseguimos hacer en estos años lo que varios compañeros intentaron hacer durante décadas y no lograron; aprendimos a respetarnos, a convivir en la diversidad”.

Pacto contra los golpes de Estado

Los presidentes de Unasur aprobaron un mecanismo para disuadir y castigar intentos de golpe de Estado en la región, y reivindicaron la integración como única forma de progreso. Los ocho jefes de Estado que asistieron al encuentro consideraron muy importante la aprobación del “protocolo democrático”.

Esa norma define sanciones diplomáticas, políticas y comerciales contra cualquier golpe de Estado o intento de golpe. Contempla las sanciones a los gobiernos de facto y, entre otros puntos, el cierre de las fronteras de los países vecinos, la limitación del comercio, del tráfico aéreo y de la provisión de energía.

“El que intente llegar al poder por medio de un gobierno de facto sabrá que se tendrá que enfrentar al ostracismo total en la región”, señaló Correa.