Argentina pasa a la siguiente ronda y es justo, porque fue el equipo que propuso algo (de hecho la primer llegada (tibiecita) de Colombia al arco defendido por Romero se produjo a los 68′ de juego. Durante el primer tiempo Argentina salió a buscar el resultado, Colombia le cedió el terreno y la pelota, las variantes ofensivas que mostró la albiceleste se clavaban como puñales en la defensa colombiana, que se dedicó a pegar en vez de atacar. James no encontraba posición en la cancha.

Colombia se excedía en las faltas lo que le costó terminar con muchos amonestados. La figura del primer tiempo fue el árbitro (le quedó grande el partido) que salió a la cancha a dejar jugar, con el librito del «siga siga» bajo el brazo, permitiendo que los jugadores se maten a patadas y codazos. Ospina tapo en dos oprtunidades consecutivas lo que podría haber sido la apertura del marcador (la última un cabezazo a Messi cuando estaba en el piso regresando de una intervención magistral).

En el segundo tiempo Argentina ajustó más la puntería y en dos ocasiones los palos le negaron el gol. La figura del arquero cafetero se agrandó aún más ( de lo mejorcito). El ingreso de Tevez, Banega y Lavezzi le dieron a la Argentina más variantes y ritmo, en el peor partido que haya disputado un equipo dirigido por Pekerman. Para colmo de males los que ingresaron desde el banco amarillo no aportaron nada. Por esto es que Colombia se va del torneo con un solo gol en contra pero sin lastimar en el área contraria. Pobre Falcao, ya le pasó su cuarto de hora y ahora corre como maniático por la cancha, tirándose al piso y rasguñando…

Tres penales por arriba del travesaño y uno solo atajado. ¿Puede decirse que fueron mal pateados? Cuando estas frente a un arquero «ataja penales» hay que patearle fuerte y arriba, arriesgando más de la cuenta. Los que saben te engañan (James, Messi), o arriesgan poniéndola «en la ratonera» fuerte abajo y pegadita al palo, (Lavezzi,Banegas). Argentina espera en semifinales al ganador entre Brasil y Paraguay.