La final de la Copa America Chile 2015 tuvo el desenlace más dramático que tiene el futbol. Desde la instancia de los penales el equipo organizador del certamen pudo consagrarse campeón por primera vez en la historia tras vencer a la favorita Argentina que lució un juego muy por debajo del nivel mostrado en el partido semifinal ante Paraguay.

Durante el primer periodo de juego pudimos presenciar un encuentro táctico, por momentos agresivo y muy disputado en todos los sectores de la cancha. Chile se vio con más entusiasmo ante una Argentina que no supo cuidar la pelota cuando la tuvo y  Messi no apareció. Los argentinos pudieron abrir el marcador en esta etapa cuando un cabezazo de Agüero y el remate al arco de Lavezzi, fueron  muy bien rechazados por el arquero Claudio Bravo.

El segundo tiempo fue muy malo. Muchos pelotazos para que los de arriba hicieran lo que pudieran. Argentina no podía progresar en el campo, por que Chile jugaba inteligentemente con el esquema impuesto por Sampaoli: bien parado en el fondo, cortando con faltas cada intento albiceleste, (a Messi le pegaron mucho), saliendo rápido a espaldas de los medios Argentinos, intentando hilvanar una jugada de ataque que termine en la red del arco defendido por Romero (adivinó en dos penales hacia donde iría la pelota, pero esta vez no las pudo detener). Argentina bajó notablemente su rendimiento por el cansancio de varios jugadores que sintieron el esfuerzo. A la hora de los cambios Martino dejó en el banco a Carlos Tevez, decidiéndose por Higuaín, que no rindió y falló con el penal que le tocó patear.

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El alargue estuvo disputado y emotivo, desde las tribunas atiborradas de camisas rojas y banderas chilenas bajaba el aliento para una selección que no los defraudó en los pies de Alexis Sánchez estuvo la maá clara para los locales cuando faltaba poco para terminar el encuentro. Alexis se disfrazó de ídolo y pateó el penal de la Copa apelando a  una definición magistral.

El arbitro del encuentro, Roldan de Colombia, dirigió muy bien, estuvo a la altura de las circunstancias, no se dejo impresionar por el escenario e impartió justicia (y amarillas) para ambos lados. Chile festeja porque tuvo más ambición que esta tibia Argentina.

Gabriel Corteggiano