Por: Roger Rivero
Cuando los fabricantes nos proporcionan vehículos para evaluar, generalmente colocan prestaciones y paquetes de comodidad que adicionan varios miles de dólares al precio base de estos autos. Algunos piensan que lo hacen para que los periodistas estemos contentos con el esplendor del producto, otros argumentan que sin estas adiciones, no podríamos tener una buena idea de lo que al auto aportan.
Quizás haya razón de ambas partes. La Silverado 1500 que nos ha enviado Chevrolet, es en esencia, la configuración base que se puede adquirir por menos de 32 Mil dólares. Solo han colocado un motor mayor que el original de 6 cilindros (un V8 de 5.3 Litros) y algunas mejoras cosméticas en el exterior. No sistema de navegación, pantalla táctil de gran tamaño, ventilación o calefacción en los asientos…no adornos de cuero, o espejos retractables. Cero radares para alerta ni techo de cristal corredizo. Como uno de mis colegas espetó con poco entusiasmo: “Esto parece un auto de renta”
Lo asombroso es que con todas estas “carencias”, la Silverado 1500 es una camioneta extremadamente disfrutable de manejar. La comodidad de la cabina esta fuera de disputa, reforzada por una excelente suspensión, que incluso sin llevar carga alguna, resulta totalmente suave al sobrepasar asperezas o hoyos en la carretera.
La Silverado pasó por una intensa renovación el pasado año, que le benefició con nuevas opciones de motor más eficientes, y reducción del peso total. Ahora la línea cuenta con un competitivo motor de 6 cilindros, capaz de proporcionar 285 caballos y la posibilidad de remolcar equipos hasta 7,200 libras, manteniendo economía de 18 millas en la ciudad y 24 en la autopista. En el exterior los cambios son notables también, con un nueva y mayor parrilla, y un retoque aerodinámico con aspecto más moderno, pero siempre conservando el aspecto cuadrado que le ha caracterizado.
La calidad y dinámica de manejo han mejorado mucho. La camioneta se siente robusta, pero al mismo tiempo placentera y fácil de conducir en la ciudad, a pesar de su gran tamaño. La cabina es silenciosa, y solo algo de ruido del viento penetra cuando se excede las 70 millas.
La configuración más económica de la Silverado 1500 es la de cabina regular, que viene con precio básico de $26,560. Le sigue la de cabina extendida a $30,195 y la “Crew Cab” o cabina de tripulación que comienza en los $34,920. En cada una de estas configuraciones hay variantes y adiciones que pueden disparar el precio por encima de los $50 MIL dólares.
$50 MIL dólares pudiera parecer una exageración para algunos, pero, ¡afírmense en sus asientos!, las camionetas de $70 MIL y $100 MIL dólares están “al doblar de la esquina”.

La elegancia por dentro del Silverado 1500 de la Chevrolet.
Le agradezco a Chevy el habernos enviado esta Silverado 1500 sin muchos adornos. Nuestra gente mayoritariamente necesita camionetas que acomoden 5 o 6 personas en la cabina, para satisfacer las demandas de negocios de jardinería y construcción. Camionetas para trabajar duro, que rindan y no cuesten una fortuna. La configuración básica de esta Silverado que probamos por $31,940 “cubre todas las bases” garantizando comodidad, espacio, capacidad de remolque y algo de paz mental, con 100 MIL millas de garantía para el tren de potencia (motor y transmisión).
A pesar de todos mis elogios, hay una sola prestación que extrañé en la Silverado; el no tener una cámara en reversa en la opción base. Cuando la mayoría de los competidores ofrecen esta opción, he incluso autos de menor tamaño la incluyen, no puedo entender por qué Chevrolet no decidió gastar $150 dólares más en agregar esta prestación, a un auto de estas dimensiones. Son detalles, pequeños detalles que a decir del brasilero Roberto Carlos: “son cosas muy grandes para olvidar”.
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