
Hay que educarse antes de comprar vivienda y conocer las alternativas en el mercado. Foto cortesía
Después de algunos años de ahorro, entiendes que estás listo para comprar tu primera casa. Sin embargo, te topas con una avalancha de información desalentadora: pocas casas disponibles, intereses variables y, quizás, lo que tengas ahorrado no sea suficiente para cubrir el pago inicial o los gastos de cierre.
El panorama es confuso, pero según un reporte por el Urban Institute, el número de propietarios hispanos continuará aumentando y se espera que para el año 2040 representen el 70% de los hogares. Esto muestra la capacidad económica de los latinos para ser propietarios, pero su falta de conocimiento del proceso dificulta navegar el mercado actual de manera efectiva. Chase comparte algunas medidas que puedes tomar para educarte, prepararte y no dejar que el mercado actual te desvíe de tu propósito:
- Lo primero es tener paciencia y no entrar en pánico. Si, el mercado puede ser retante, pero el primer error que comentemos es no explorar tus opciones y las herramientas que ya están disponibles. Existen podcasts para compradores primerizos como el Beginner to Buyer que ha sido traducido al español, calculadoras de asequibilidad de vivienda para ayudarte a estimar cuanto podrías pagar por mes y talleres. Edúcate y ve un paso a la vez.
- Trabaja con un profesional o asesor de préstamos hipotecarios para que identifiques cuándo es el mejor momento para comprar. Aunque tengas ahorros, hay otros factores que debes tomar en consideración a la hora de iniciar el proceso. Por eso, el momento adecuado para adquirir tu primer hogar es cuando estés financieramente listo. Cuando junto a tus ahorros, tu puntaje de crédito sea el adecuado y tus deudas sean menores a tus ingresos.
- En muchos casos, puedes reducir tu interés de antemano y durante el proceso de financiamiento. Hay cuatros cosas que puedes hacer para ayudarte a conseguir el interés que más te convenga:
- Mejora tu puntaje de crédito. Un puntaje más alto ayuda a calificar para una mejor tasa.
- Compara ofertas. Obtener ofertas de varios prestamistas, incluyendo tu banco, puede ayudarte a conseguir un tipo de interés más bajo.
- Fija el tipo de interés. Si, esto es posible. Una vez que hayas encontrado el interés que te sientas cómodo, pide a la institución financiera que lo bloquee para tengas seguridad de lo que vas a pagar. Las políticas para bloquear el tipo de interés varian según el prestamista y algunos incluso pueden cobrar una comisión, así que asegúrate de preguntarlo por adelantado.
- Compra puntos hipotecarios. Los puntos hipotecarios son una forma de ahorrar en los pagos mensuales. Cada punto de descuento suele costar el 1% del costo total del préstamo y reduce el interés de los pagos mensuales en un .25 %.
- Hay ayudas disponibles para que puedas tener un pago inicial bajo o reducir tus gastos de cierre. No todas las hipotecas requieren un pago inicial del 20%, hay opciones de préstamos con pago inicial tan bajo como 3%, o hasta 0%. También, algunos bancos ofrecen ayuda con los costos de cierre. Por ejemplo, Chase cuenta con el programa de asistencia Homebuyer Grant que brinda ayuda económica de hasta $7,500 que puede ser aplicada para bajar la tasa de interés, reducir los costos de cierre.



