Reverendo y senador estatal Rubén Dóaz.

Nueva York sigue funcionando. Los senadores estatales aprobaron un presupuesto de emergencia en medio de una de las peores crisis fiscales. Hace 10 semanas que debieron haber aprobado el presupuesto. Si no hubieran aprobado el plan de emergencia, más de 200,000 empleados del estado estarían sin nada que hacer y algunas funciones que no son esenciales se hubieran cancelado, como la lotería, la emisión de licencias de conducción y el pago de desempleo y welfare, además de cerrar parques.

El Senado estatal votó 37 a favor y 27 en contra y luego pasó fácilmente en la Asamblea. El presupuesto del estado de Nueva York debió haber sido aprobado el pasado primero de abril.

El Senado, controlado por la mayoría demócrata, atacó al senador Pedro Espada de El Bronx y lo aisló, mientras que premió al senador Rubén Díaz, también del condado de la salsa, con la restauración de 188 millones de dólares en fondos y 18 millones más para sus centros de atención a ancianos en las ciudad de Nueva York.

La minoría republicana del senado estatal acordó no seguir su oposición al plan presupuestario de emergencia, en parte porque es un año de elecciones y no quieren perder votantes.

El gobernado David Paterson se acogió a una ley de hace 30 años para forzar a los legisladores a aceptar su plan de recortes de 327 millones de dólares para servicios sociales y de salud mental. La única alternativa de la legislación era apagar los motores de las oficinas del estado de Nueva York. Es decir, cerrar y dejar de funcionar.

“Nos hemos dado cuenta que no podemos permitir que el estado deje de funcionar”, dijo el senador demócrata Johns Sampson de Brooklyn. “Los votantes han hablado y no quieren vivir bajo la incertidumbre del cese de funciones”, dijo Sampson.

Demócratas en decadencia

Mientras tanto, los votantes siguen desaprobando la manera como los políticos demócratas se están comportando en Albany y en Washington. Una de las víctimas es el fiscal general del estado, Andrew Cuomo, quien también es candidato a la gobernación del estado de Nueva York.

Todavía Cuomo tiene una aprobación del 59 por ciento, pero ha bajado 8 puntos en los últimos días, su nivel más bajo desde el 2008. Su ventaja entre votantes independientes cayó en 20 puntos.

Estas encuestas fueron hechas por Siena College y también señalan una reducción en el nivel de aprobación de los senadores demócratas Charles Schumer y Kirste Gillibrand,

Los políticos republicanos están ganando adeptos y terreno. Las elecciones del próximo mes de noviembre tendrán gran importancia y se espera una guerra a muerte en el terreno político.