La pasión de Carlos Vélez era el periodismo y cuando murió el pasado ocho de enero en un hospital de veteranos de Nueva York, sobre su cama tenía el libro ‘The Reporter Who Would be King’, una biografía de Richard Harding, el periodista de comienzos del siglo pasado que muchos quisieron imitar. No avanzó de las primeras hojas porque no podía respirar y la morfina no lo dejaba concentrarse en la lectura. Vélez, a los 68 años, murió de enfisema pulmonar. El cigarrillo le arrebató la vida.

Además de su pasión por el periodismo, era un asiduo lector. En su hogar de Queens, en su oficina y en su finca al norte del estado de Nueva York dejó cientos de libros. A veces leía dos libros al mismo tiempo. Hasta hace pocos años compraba todos los días tres periódicos: El Daily News, El NY Post y el NY Times. Llegaba a las 6 de la mañana a su oficina a informarse antes de comenzar su día de trabajo.

Carlos Vélez en la carretera de entrada a su finca al norte del estado de Nueva York.

Carlos Vélez en la carretera de entrada a su finca al norte del estado de Nueva York en el verano del 2014.

No sólo le gustaba la naturaleza, sino que conocía las especies de animales y plantas. Le encantaba fotografiar la naturaleza, pescar con mosca y era muy fuerte en sus observaciones: “La prensa hispana de los Estados Unidos es muy mala y no hay periodistas verdaderos”. Vélez decía que los periodistas latinos pensaban demasiado en Latinoamérica, no se adaptaban a la prensa gringa y eran muy irresponsables. “Maleducados que inventan noticias e insultan a los demás”.

Vélez también bebía café todo el día, “sin azúcar o leche, como decía mi mamá”. Nació en Armenia, Colombia, y llegó a este país a los 17 años, sin saber inglés.

Vélez comenzó a trabajar en el Daily News en 1966, como copy boy y luego como periodista en la sección de Queens. En este periódico trabajó 22 años, escribiendo la columna ‘Qué Pasa’ en aquella época cuando los editores le mataban sus artículos bajo el pretexto de que eran “demasiado étnicos”. Vélez decía que a la prensa estadounidense nunca le ha interesado invertir en la periodismo en español.

Cuando dejó el Daily News en 1988, comenzó a publicar la revista Nosotros y terminó escribiendo columnas para el periódico Hoy. Antes de su muerte escribió varias columnas sobre política y asuntos comunitarios para QueensLatino.

«Carlos Vélez fue un verdadero pionero latino en el Daily News», dijo el periodista Albor Ruiz, ex columnista del Daily News.

En el cóctel de prensa del Desfile de la Hispanidad

En el cóctel de prensa del Desfile Hispano de Queens, a finales de los años 80, desde la izquierda, Carlos Vélez, Carlos Carrillo del periódico Impacto, una mujer no identificada, George Pastor de Immigration Management Services y el empresario Carlos Velásquez. Foto Benny Díaz

El periodista Thom Forbes, quien lo acompañó en el momento de su muerte, dijo que Vélez fue un “jefe exigente, incansable en los debates, de mal temperamento, excelente escucha y campeón de los desvalidos”. Para David Krajicek, ex profesor de periodismo de Columbia University y columnista del Daily News, “Carlos representa la clásica historia de éxito del inmigrante. Tuvo varios logros, pero nunca olvidó la pequeña finca de café de donde provino”.

Una vez dejó de trabajar en el Daily News, fundó en compañía de su gran amigo Carlos Carrillo, del semanario Impaco, la organización Hispanic Media Councll USA con el propósito de informar a la comunidad y buscar como grupo la publicidad de las grandes corporaciones. “Carlos abogó y promovió los medios impresos en español ante las corporaciones estadounidenses y ayudó a traer a grandes empresas a la mesa. Le mostró a las corporaciones el valor y la influencia de estos periódicos en la comunidad”, dijo Carmen Sepúlveda, publicista y experta en medios.

En el sentido de las manecillas del reloj, Carlos Vélez con su amigo Thom Forbes y su esposa,

En el sentido de las manecillas del reloj, Carlos Vélez con su amigo Thom Forbes y su esposa en los años 70, al lado del pintor y escultor colombiano Fernando Botero y de otros amigos en la década de los 90, con Rudy Becerra de Coca-Cola cuando fueron homenajeados en Nueva York hace dos años y en su finca, al lado del río Little Delaware, en el verano del año pasado.

La tarjeta militar de Carlos Vélez en 1970.

La tarjeta militar de Carlos Vélez en 1970.

“Carlos siempre nos enseñaba la importancia de tener buen contenido en los periódicos y exigir como bloque”, dijo Emilio Ruiz del periódico La Tribuna Hispana de Long Island. “Fue un gran amigo, confidente y leal”, añadió el empresario Carlos Velásquez.

“Carlos Vélez fue un verdadero visionario porque impuso el estándar de la ética en el periodismo”, dijo Rudy Becerra, vicepresidente de asuntos latinos de Coca-Cola. “En verdad lo vamos a extrañar”.

Javier Castaño