
La menopausia es una etapa normal de la mujer y debe afrontarse con información y resolución.
Por Paola Angel. —
Marzo es el Mes de la Mujer, un momento para reconocer la fortaleza, el trabajo y las contribuciones de las mujeres en nuestras familias y comunidades. Pero también es una oportunidad importante para hablar de un tema del que muchas veces no se habla lo suficiente: la perimenopausia y la menopausia.
Muchas mujeres entre los 40 y 60 años comienzan a experimentar cambios físicos y emocionales que pueden afectar su calidad de vida. Sofocos repentinos, problemas para dormir, cansancio constante, cambios de humor, ansiedad, aumento de peso o dificultades para concentrarse. Algunas mujeres también experimentan dolor en las articulaciones, sequedad vaginal o cambios en su ciclo menstrual.
Lo más importante que quiero decirles hoy es esto: no están solas y no tienen que sufrir en silencio.
Durante muchos años, estos síntomas se consideraban simplemente “parte de la vida” y muchas mujeres aprendieron a soportarlos sin buscar ayuda. Sin embargo, hoy sabemos que existen formas de manejar estos cambios y mejorar la calidad de vida durante esta etapa.
El primer paso es hablar con un profesional de salud. Existen tratamientos, terapias hormonales para algunas mujeres, y también estrategias naturales relacionadas con la alimentación, el ejercicio, el manejo del estrés y el sueño que pueden hacer una gran diferencia.
También es importante saber que en la ciudad de Nueva York existen recursos disponibles, incluso para mujeres que no tienen seguro médico privado. Los hospitales públicos de NYC Health + Hospitals ofrecen atención médica para mujeres en todas las etapas de la vida, incluyendo apoyo y tratamiento durante la perimenopausia y la menopausia. Algunas de estas clínicas cuentan con servicios en español y programas de salud para mujeres.
Además del cuidado médico, pequeños cambios en el estilo de vida pueden ayudar mucho: caminar regularmente, mantener una alimentación balanceada, reducir el consumo de azúcar y alimentos procesados, cuidar el descanso y encontrar momentos para relajarse o compartir con otras mujeres que están pasando por lo mismo.
Hablar de estos temas entre amigas, hermanas o compañeras también es parte de la solución. Cuando compartimos nuestras experiencias, dejamos de sentir que estamos solas.
La menopausia no es una enfermedad; es una etapa natural de la vida. Pero eso no significa que debamos aceptar el sufrimiento como algo inevitable.
Este mes de la Mujer, mi invitación es clara: escuchemos a nuestro cuerpo, busquemos información y apoyémonos unas a otras. Cuidar nuestra salud en esta etapa es una forma poderosa de seguir viviendo con energía, bienestar y plenitud
Paola Angel en Instagram: Health.Coach.Paola
