Jorge Guamán a la entrada de su barbería 8 Guaman-Brothers en Woodside, Queens. Fotos Gloria Medina

Por Gloria Medina  — 

La cadena de barberías 8 Guaman-Brothers es propiedad de ocho hermanos ecuatorianos que aprendieron la profesión en Ecuador y siguieron cortando el cabello en la ciudad de Nueva York.

“No fue fácil”, dijo Jorge Guamán, quien ahora es propietario de la sucursal en Woodside, Queens. En el momento existen tres barberías en Queens, una en Brooklyn y otra en El Bronx. “Al comienzo no tenía los documentos en orden, así que comencé trabajando en un restaurante por seis meses y después empecé a trabajar en diferentes barberías como empleado”, recuerda Jorge mientras se toma un descanso al terminar con uno de sus clientes.

Jorge es el cuarto de ocho hermanos y todo comenzó en Azogues, Ecuador, cuando el hermano mayor Raúl, inició el negocio de la barbería y les fue enseñando al resto de sus hermanos.

En 1988 el segundo de los hermanos, Gustavo, fue el primero en llegar a Nueva York y después de un tiempo abrió la primera barbería en El Bronx. Poco a poco fueron llegando el resto de hermanos y en la actualidad, seis hermanos viven en Nueva York y dos en Azogues.

Son parte de las 988 barberías en la ciudad de Nueva York, según un informe de IBISWorld, empresa de investigación de mercado que proporciona informes sobre diversas industrias, incluida la industria de las barberías. Este informe sobre la industria de las barberías de EE. UU. enumera a Nueva York como el estado con el mayor número de barberías en 2023. El número exacto es difícil de determinar porque hay una gran cantidad de estos negocios funcionando sin la licencia.

Jorge dijo que en Nueva York el trabajo de la barbería es diferente porque lo hacen “más pulido” y porque tienen “más responsabilidades” para cumplir las exigencias culturales de sus clientes. “Tenemos clientes de muchas nacionalidades y edades. Hacemos toda clase de diseños para jóvenes y cualquier corte de cabello para adultos”, añadió Jorge.

Los hermanos peluqueros, desde la izquierda. Raul, Julio, Patricio, Gustavo y Jorge. Foto cortesía

En Woodside, Jorge trabaja alrededor de 12 horas diarias durante seis días y sólo descansa los miércoles para dedicárselo a su esposa y cuatro hijos que están entre los 16 y 24 años de edad. Según Jorge, hasta el momento a ninguno le interesa el negocio de la barbería.

Trabajó 10 años para otras barberías antes de tener su propio negocio. “Son preocupaciones diferentes cuando uno es empleado. Aunque ahora no tengo que recibir órdenes de nadie, tengo más responsabilidades con los empleados, con los gastos, si hay trabajo o no”, dijo Jorge, de 52 años, quien tiene tres empleados, incluyendo a una mujer.

En un día lento, Jorge recibe unos diez clientes al día. La época de más trabajo es en diciembre. “Desde que abrimos en la mañana no nos sentamos para nada. No tenemos descanso, uno tras otro van llegando y esperan para ser atendidos”, dijo Jorge sin dejar de usar sus tijeras.

No siempre ha sido así en este local. Durante la pandemia tuvieron que cerrar por tres meses. “Perdimos mucha clientela, aunque algunos familiares y amistades iban a casa y allí les hacíamos los cortes”, dijo Jorge. También ayudaron los incentivos que ofreció el gobierno, los préstamos y los ahorros de la familia.

Durante 12 años, Jorge y otro hermano empezaron con la barbería en el segundo piso de un local comercial en la calle 81 y la avenida Roosevelt en Jackson Heights, Queens. “Cada vez era más fuerte la competencia. Había muchas barberías alrededor y era difícil porque estábamos en un segundo piso”, recuerda Jorge. “Por eso vinimos a Woodside, fuimos los primeros en esta área, pero ahora ya abrieron otras tres barberías aquí cerca”.

Según IBISWorld, la industria continuará aumentando considerablemente en los próximos cinco años y tendrá mayor resultado si promueven el negocio en Facebook o Instagram, “ya que la clientela está más predispuesta a asistir si tienen presencia en las redes sociales”.

Jorge dijo que se mantienen como barbería tradicional, no tienen presencia en el Internet, y sólo salen en las redes sociales de sus clientes. Promocionan el negocio sólo por recomendación de los clientes y gracias a su puntualidad, responsabilidad y buenos cortes de cabello.

La meta de Jorge es incorporar servicios para las mujeres como corte y tinte de cabello, además de cuidado de las uñas, “pero por el momento estamos bien así”.