Concejal Julissa Ferreras en el pasillo del edificio anunciando las donaciones. Fotos Javier Castaño

“La ciudad de Nueva York respondió muy mal después de la nevada, pero para ayudar a las víctimas de este incendio sí actuó rápido”, dijo la concejal Julissa Ferreras en el pasillo del edificio que se incendió el pasado 27 de diciembre y afectó a todos residentes de los 66 apartamentos del inmueble. El incendio comenzó en el apartamento 6H del edificio localizado en la calle Judge, a dos cuadras del Hospital Elmhurst de Queens.

“Así debemos de actuar siempre, como en familia, para ayudar a las personas que sufren éste tipo de calamidades”, dijo Ferreras, quien también se refirió a las donaciones que han hecho varias organizaciones comunitarias del área.

Todos los inquilinos del edificio fueron evacuados. Los residentes de 40 apartamentos han regresado, casi 10 regresarán en dos semanas y 19 sólo podrán regresar hasta el verano de este año. A Julio de Juana, inquilino del apartamento 4K, lo sacaron corriendo las llamas, se fue a vivir a un hotel, y regresó a su hogar esta semana.

“Doy las gracias porque nadie murió en el incendio y porque arreglaron el edificio rápido”, dijo de Juana. “El olor a quemado que hay en el edificio podría ser un impedimento para que muchos inquilinos regresen a sus hogares”.

Edward Kalikow, de la firma Kalikow Group, dueños de la propiedad, estuvo allí en el pasillo para informar a los inquilinos de que estaba haciendo todo lo posible para que todos los inquilinos puedan regresar a sus hogares. “Fue un incendio devastador, pero en 48 horas logramos que 35 apartamentos fueran habitados nuevamente”, dijo Kalikow.

En este partamento, el 6H, fue en donde se originó el incendio.

un empleado de Kaled Management con la lista de los inquilinos afectados por el incendio.

El techo del edificio aún no se ha reparado, el ascensor tampoco está funcionando, el gas ya se reinstaló y todavía la electricidad necesita algunos ajustes. Los obreros continúan haciendo reparaciones.

Edward F. Maquillan, de la oficina de respuesta de emergencias de la Cruz Roja Americana, dijo que es gratificante ayudar a las familias afectadas por este tipo de tragedias, “especialmente cuando hay tanta participación de la comunidad”.

Los inquilinos han recibido ayuda de varias instituciones. La organización judía Jackson Heights-Elmhurst Kehillah tenía allí a su presidente de la junta, Edward McGowan, quien dijo que donaron máscaras y 2,000 dólares, “pero todavía no hemos hecho el anuncio”. Susanne Knobel estuvo allí en representación del Centro Judío de Jackson Heights que giró un cheque de 100 dólares. “También donamos ropa porque es nuestra obligación como centro religioso del vecindario”, dijo Knobel.

José Tejada, director ejecutivo de la Sociedad Dominico Americana, también estuvo presente en el pasillo del edificio en señal de solidaridad. No donó nada.

Inquilinos del edificio en el pasillo, al lado del ascensor, escuchando la conferencia de prensa.