Rafael Alvarez, fundador y CEO de la franquicia ATAX. Foto cortesía

El pago de impuestos es una obligación de toda persona y empresa en esta nación. Con esto en mente y su deseo de servir a la comunidad, Rafael Alvarez comenzó su empresa de impuestos ATAX en 1986. “Empecé con 200 dólares, dos computadores, un teléfono y un fax”, dijo Alvarez, fundador y CEO de ATAX.

Esta empresa de impuestos y asesoría financiera ha crecido desde su fundación y desde el 2007 se convirtió en franquicia. Una gran oportunidad para aquellas personas que deseen abrir una oficina de pago de impuestos y asesoría financiera.

Alvarez es de origen dominicano y un ejemplo de empresario latino exitoso en los Estados Unidos. «Debemos sentir orgullo de nuestras raíces y buscar la unificación de nuestra comunidad para salir adelante y conquistar el sueño americano», dijo Alvarez.

“Nosotros les ofrecemos el entrenamiento y el apoyo necesario para que abran una oficina de ATAX y crezcan con nosotros”, dijo Alvarez. “Si ustedes no producen dinero, nosotros tampoco ganamos dinero y eso me molesta porque no soy un perdedor”.

Un ejemplo de este modelo de negocio y empresaria es Digna Cueto, quien abrió una franquicia de ATAX en la calle 69 de Elmhurst, Queens, el año pasado. “Amigos me recomendaron esta franquicia y decidí ingresar para desarrollar mi potencial de empresaria”, dijo Cueto en su oficina. “Me brindaron acceso a una red de apoyo y a tecnología más avanzada para poder progresar”.

En las franquicias de ATAX no solo se paga impuestos, sino que ofrecen servicios de contabilidad, manejo de nómina, incorporaciones y asesoría a pequeños negocios. Planean talleres y encuentros empresariales.

Y como si esto fuera poco, ATAX se asoció recientemente con la empresa Loyalty Brands, cuyo CEO es John Hewitt, conocido en este país como un pionero e innovador en el servicio de pago de impuestos. También es propietario de Liberty Tax.

Álvarez lanzó ATAX Franchise Inc. y comenzó a expandirse a lo largo de la costa este de los Estados Unidos.  “Vemos la necesidad servicios de alta calidad en nuestras comunidades. No es una simple cadena de oficinas de impuestos, sino un lugar para que nuestros clientes puedan tener asesoría financiera en el idioma que se sientan cómodos hablando”, concluyó Alvarez.