Joran van der Soot confesó haber matado a una estadounidense y a una peruana, y esta fue la ruta tratando de escapar.

En el testimonio que brindó a la policía por el homicidio de la joven Stephany Flores Ramírez, Joran van der Sloot confesó haber asesinado a la hija del automovilista Ricardo Flores en la habitación 309 del hotel Tac en la que se hospedaba.

Según el noticieron “90 Segundos”, la manifestación fue ofrecida por el ciudadano holandés en presencia de una abogada de oficio y con la ayuda de un traductor que le trasladó las preguntas de las autoridades en su propia lengua.

De acuerdo con su narración, él y Stephany ingresaron a su habitación cerca de las 5.30 a.m. del día 31 de mayo después de jugar en el casino Atlantic City. Según contó, a Stephany se le ocurrió que podían jugar póker en Internet y por eso fueron a su cuarto.

En ese momento –contó- recibió un correo que decía “te voy a matar mongolito”, el cual se refría al asesinato de Natalee Holloway, la joven estadounidense a quien se le acusa de haber asesinado en Aruba en el año 2005.

A continuación, Van der Sloot le habló a Stephany sobre el caso y le contó que lo habían detenido por ese delito. Ella –siempre según Joran- tuvo una fuerte reacción y le dio un golpe de puño en el lado izquierda la cabeza. El holandés asegura que reaccionó con el codo y la golpeó dejándola “medio desmayada”.

Asegura además que la reacción de Stephany le afectó tanto que la tomó por el cuello con las dos manos y “la estrangulé por espacio de un minuto”.

Después, Joran van de Sloot abandonó el hotel en la camioneta de Stephany, pero tras dejar el vehículo estacionado en Surco, abordó un taxi que lo llevó a Ica y otro rumbo a Arica. Según su testimonio, a ambos taxistas les contó que lo estaban acusando equivocadamente de asesinar a una persona.