El Fiscal General Eric T. Schneiderman y el Comisionado de Policía Bratton anunciaron hoy los arrestos y acusaciones de nueve miembros y asociados de la violenta pandilla callejera “Bloods” por supuestamente operar una red de tráfico de armas de alto volumen. De acuerdo con el expediente por delito grave de 367 cargos presentado en la Corte Suprema del Bronx de hoy, los investigadores incautaron 93 armas de fuego ilegales. Las armas fueron supuestamente adquiridas en las calles de la Ciudad de Nueva York, en Port Chester, Nueva York,  en Maine y Connecticut para su reventa en la ciudad de Nueva York por los miembros de la red. Las armas de fuego compradas en Portchester, N.Y. y Stamford, Conn., fueron transportadas a la ciudad en los trenes Metro North. Las armas fueron revendidas en la ciudad de Nueva York por un monto varias veces superior a su precio original.

Como resultado de la investigación “Operación Redrum”, llamada así por el apodo utilizado por un líder de la red,  William “Redrum” Soler, los miembros de la banda fueron acusados de delitos graves de Conspiración y Posesión y Venta Criminal de Armas de Fuego. Soler fue también fue acusado de Conspirar en Segundo Grado, lo que conlleva una sentencia máxima de 25 años de prisión, por supuestamente conspirar para matar a un miembro de una pandilla rival. Si son declarados culpables, los principales acusados, Soler y Ronald Snyder Princesequan Hunter, y Cadeim Beckford,  se enfrentan a hasta 25 años de prisión en base al cargo principal, Venta Criminal de Armas en Primer Grado. El acusado número 10, Eric Ra Ramson, fue acusado por separado por la Conspiración para asesinar. El también enfrenta una posible condena de 25 años tras las rejas.

“Estas acusaciones presentan un panorama perturbador, pero demasiado familiar de trafico multiestatal de armas y violencia, con el estado de Nueva York como destino”, dijo el Fiscal General Schneiderman, “Trabajando con la policía de Nueva York, nos mantendremos vigilantes en nuestros esfuerzos para detener la flujo de armas ilegales a Nueva York, y prevenir los crímenes mortales que a menudo resultan del mismo. Felicito a los valientes oficiales y los investigadores que participaron en la Operación Redrum, y prometo a todos los neoyorquinos que vamos a procesar a cada uno de los acusados con todo el peso de la ley”.

El comisionado de policía William J. Bratton dijo: “No se equivoquen, las armas ilegales que se venden en nuestras comunidades eventualmente destruirán la familia de alguien. La policía de Nueva York seguirá colaborando con la Oficina del Fiscal General del Estado de Nueva York para apresar a los presuntos traficantes de armas y hacerlos rendir cuenta por su rol en la distribución de armas de fuego ilegales en nuestra ciudad. Nos hemos comprometido a salvar vidas”.

Pandillero blood NY

La investigación, dirigida por Fuerza de Tarea Contra el Crimen Organizado –OCTF- de la Fiscalía General  y la Unidad de Investigación de Armas de Fuego del Departamento  de Policía de la Ciudad Nueva York, comenzó el pasado verano. Entre los acusados están los cabecillas Devon Fairburn, también conocido como “Burnz”, “GF” y “El Padrino”, y William Soler, que operaba bajo los nombres de  “Redrum” y ” Wobbles “, quienes supuestamente juntos dirigían la facción de la Costa Este de los Bloods conocida como “Murderside.” La pandilla opera en el Bronx, Brooklyn, Westchester County, partes de Maine, y en otros lugares, según documentos judiciales.

De acuerdo con documentos de la corte, después que un investigador encubierto de NYPD haciéndose pasar por un distribuidor arma armas supuestamente compró directamente armas a  Soler, la vigilancia electrónica comenzó a ser utilizada para monitorear las actividades de la red criminal. La vigilancia mostró que miembros de la red se comunicaban regularmente, a menudo mediante el envío  de mensajes de texto entre sí que incluían fotografías de armas de fuego para la venta. El agente encubierto compró 93 armas de fuego desde el anillo en 47 diferentes transacciones cara a cara dentro de dos apartamentos del Bronx. Varios otros acusados participaron en las ventas, incluso proporcionando armas para reventa y negociando precios.

Las armas de fuego incluidas en la acusación van desde pistolas calibre .22 hasta armas de asalto. Aproximadamente 11 de las armas incautadas tenían los números de serie limados, por lo que las armas no eran rastreable. Los investigadores están en el proceso de rastreo de otras armas.

El expediente acusatorio nombra a los siguientes acusados:

Devon “Burnz” Fairburn, 27, Brooklyn

William “Wobbles” Soler, 33, Bronx

Ronald “Piff” Snyder, 25, Manhattan

Princesequan “Saiko” Hunter, 29, Bronx

Cadeim “Deim” Beckford, 20, Bronx

Brett “Agony” Carroll, Stamford, CT

Jordan Romeo, 20, Binghamton

Terrence “T-Bone” Gordon, 35, Rocky Pt., NY

Julio “Punn” Morales, 29, Bronx

Erick “Pilz” Ransom, 26, Bronx

According to gang investigators, in 1993, a group on the East Coast created a gang known as the United Blood Nation. Born in the Rikers Island prison system, inmates created the group as a way to protect themselves from the Latin Kings, which was the most prevalent group in the jail system at that time.

Según los investigadoresde pandillas,en 1993, un grupo de la Costa Estecreó una pandillaconocida como laUnited Blood Nation. Creadaen la cárcel en RikersIsland en la ciudad de Nueva York, los presos crearonel grupo como una forma deprotegerse de los Latin Kings, que era el grupo más fuerte enel sistema carcelario en ese momento.

Desde 2011, la OCTF del Fiscal General Schneiderman ha incautado 257 armas de fuego

Los cargos contra los acusados son acusaciones y los acusados se presumen inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad.

El Fiscal General quiere agradecer a Fiscal del Condado de Bronx Robert T. Johnson y su oficina por su cooperación con este caso.

La investigación fue dirigida por los investigadores de OCTF, Investigador Superior Garry Ferguson e Investigador Supervisor Pablo Grzegorski, con la asistencia del Jefe Adjunto de OCTF Christopher Vasta, todos de la Oficina del Fiscal General; y también por la Detective Ivelisse Rodríguez de la Unidad de Investigación de Armas de Fuego de la policía de Nueva York, bajo la supervisión del teniente Michael Jennings, el capitán Robert Van Houten, oficial al mando de la Unidad de Armas de Fuego de Investigación, el capitán Brian Gill, oficial al mando de la División de Represión de Armas de Fuego, y la supervisión general dle Jefe de Thomas P. Purtell, del Buró de Control de la Delincuencia Organizada del NYPD.

El caso está siendo procesado por el Fiscal Adjunto de OCTF Howard Feldberg. La Fiscal Adjunta Peri Alyse Kadanoff en la Jefa de la Fuerza de Tarea Contra Crimen  Organizado de la Fiscalía General. La Fiscal General Ejecutiva Adjunta para la Justicia Penal es Kelly Donovan.