Una de las paredes de la oficina de inmigración de Angel Buitrón en el segundo piso de un edificio de la calle 90 de Jackson Heights, Queens. Fotos Javier Castaño

El ecuatoriano Angel Buitrón no aprende la lección y sigue delinquiendo desde su oficina de la calle 90 en Jackson Heights, Queens. No es abogado de inmigración, sigue cobrando por los trámites y por eso el Departamento de Protección al Consumidor y Trabajador de la ciudad de Nueva York (DCWP) ha presentado una segunda demanda en la Corte Suprema de este estado.

La demanda también incluye a la abogada Susana Abarca con oficina en la calle Warren de Jackson Heights, quien se ha prestado a los engaños de Buitrón. Estos son los tres motivos de la demanda de DCWP: que Buitrón deje de una vez por todas esta práctica ilegal, que regrese el dinero y que pague las multas.

Puerta de la oficina de Angel Buitrón.

Ni Buitrón ni su abogado Argilio Rodríguez contestaron nuestras preguntas y la abogada Abarca tampoco respondió nuestras llamadas. El año pasado Buitrón fue sentenciado a pagar multas y regresar dinero a sus víctimas, pero evadió sus responsabilidades.

Las víctimas de Buitrón son en su mayoría ecuatorianos, quienes han pagado hasta 30 mil dólares ante la promesa de obtener ciudadanía estadounidense.

“Aprovecharse del temor de los inmigrantes en este clima político no es sólo ilegal, sino un acto cruel”, dijo Lorelei Salas, comisionada de DCWP. “Buitrón es también ecuatoriano y no vamos a tolerar su proceder. Por eso ahora buscamos que no vuelva a incurrir en este tipo de delitos”.

Los inmigrantes que sufran de este tipo de delitos, pueden llamar al 311 y decir ‘ActionNYC’. Buitrón no sólo cobraba dinero por “caso difíciles’, sino que obtenía información personal y confidencial de los inmigrantes, sin una traducción oficial al español como es el procedimiento. Buitrón nunca representó a sus víctimas en la corte. Tampoco podía porque no es abogado.

Esta demanda se produce durante la Semana del Inmigrante. “Los inmigrantes de Nueva York merecen una representación legal a bajo costo y de calidad”, dijo Bitta Mosfofi, comisionada de la Oficina del Alcalde para Asuntos de Inmigración (MOIA).

“En este tiempo en que los inmigrantes son muy vulnerables, los esfuerzos de DCWP para frenar el fraude y la explotación son muy importantes”, añadió Mario Russell, director de los Servicios para Inmigrantes y Refugiados de Caridades Católicas.

Entrada al edificio con el número 37-53 de la calle 90, a pocos paso de la Roosevelt, en donde funciona la oficina de Angel Buitrón.

Estas son las recomendaciones para los inmigrantes indocumentados en la ciudad de Nueva York:

-No crea en alguien que diga que tiene influencia en las autoridades de inmigración.

-Un notario público en el estado de Nueva York no es un abogado. Tampoco puede dar asistencia legal o escribir o redactar documentos legales.

-Si no es abogado, solo puede leer, escribir información o traducir los documentos que usted autorice.

-Busque una segunda opinión antes de presentar documentos a una autoridad de inmigración.

Javier Castaño