El proceso de paz vive este viernes un nuevo capítulo con el anuncio que hizo desde Cuba la guerrilla sobre la suspensión de su propio cese del fuego decretado el pasado 20 de diciembre.

En un comunicado, las Farc dicen: “Nos duelen por igual las muertes de guerrilleros y soldados, hijos de un mismo pueblo y procedentes de familias pobres. Debemos parar este desangre”.

El texto se dio a conocer minutos después de que el propio presidente Juan Manuel Santos confirmara este viernes la muerte de 26 guerrilleros del frente 29 en bombardeos de la Fuerza Aérea en zona selvática del municipio de Guapí (Cauca).

No tardaron en llegar las opiniones de líderes políticos y militares sobre la decisión. El procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez, aseguró que el “cese unilateral al fuego de las Farc era una caricatura que en la práctica no se estaba cumpliendo porque sus acciones violentas contra los colombianos se habían repetido”.

“El Ejército debe seguir cumpliendo con sus deberes, con sus obligaciones constitucionales, con el ejercicio legítimo de la fuerza para defender los derechos de los Colombianos”, señaló el jefe del Ministerio Público.

“Los amigos de la guerra están triunfando: Ahí tienen su orgía de sangre. El que pierde es el pueblo de Colombia”, escribió por su parte el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, en su cuenta en Twitter.

“El proceso de La Habana estaba pidiendo reingeniería hace rato (….) No puede haber dudas: Los responsables de la terminación de la tregua son solo las Farc”, comentó mientras la conservadora Marta Lucía Ramírez.

A su vez, el coronel Willington Benítez, comandante del Batallón de Desminado Humanitario, afirmó sobre la decisión: “Esto es gravísimo, pero por nuestra parte vamos a continuar con nuestra labor de desminado humanitario porque la población civil está primero. Las Farc tienen que dar muestras de paz”.

El general Jaime Ruiz, presidente de la Asociación de Generales en Retiro de las Fuerzas Militares (ACORE), quien ha sido siempre opositor al proceso de paz, afirmó: “lo que se anuncia no es nada novedoso porque el cese al fuego unilateral constituyó toda una farsa. Nunca cedió de manera efectiva la actividad criminal de esta organización terrorista, continuó en todo el territorio nacional y en algunas zonas como el Putumayo, Caquetá, Cauca, Nariño se intensificó dramáticamente”.

Desde otra orilla, el congresista Iván Cepeda, del Polo Democrático, apuntó: “Deploro ruptura de alto al fuego de las FARC, que ahorró al país mucho sufrimiento en estos meses. Insisto en cese bilateral de hostilidades”.

El general retirado Luis Mendieta, quien estuvo secuestrado por la guerrilla, opinó a su turno: “Esta se trata de la doble estrategia que las Farc utilizan. Le dijeron a la comunidad que iban a hacer un cese unilateral al fuego, cumplieron unos días pero luego vinieron actos terroristas como el de Gorgona y Cauca (…) En este momento suspenden algo que muy poco duró y lo que hicieron fue posicionar sus ataques”.

‘El proceso de paz no va a avanzar con más violencia’

Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), indicó que el rompimiento de la tregua de las Farc es el “regreso de la violencia del conflicto al proceso”.

“Es notorio que los tres hechos de violencia, el secuestro del general Alzate, los 10 soldados muertos en Cauca y esta operación, ha significado una crisis en el proceso. Pero el proceso de paz no va a avanzar con más violencia”, dijo Restrepo.

Para Cerac, en el momento en el que están los diálogos, “ninguna de las apartes va a ganar a través de triunfos en el campo de batalla”.

Jorge Restrepo señala que los análisis de los actos de violencia dan cuenta que las Farc habían disminuido su acción, pese a hechos lamentables como el de Cauca, y la misma Fuerza Pública también había bajado sus operaciones, sin que exista una explicación clara y directa.

De otro lado, Restrepo indica con el rompimiento de la tregua, las Farc pueden arreciar sus acciones ilegales contra la infraestructura eléctrica y petrolera del país.

ELTIEMPO.COM

FARC-EP suspende cese el fuego unilateral tras bombardeo en Colombia

Delegación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP)

La Habana, 22 may (PL) Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) suspendieron hoy el cese el fuego unilateral adoptado en diciembre, tras la muerte de 26 guerrilleros en un bombardeo efectuado la víspera por fuerzas gubernamentales.

No estaba en nuestra perspectiva la suspensión de la determinación del cese el fuego unilateral e indefinido proclamado el 20 de diciembre de 2014 como un gesto humanitario y de desescalamiento del conflicto, afirmó en un comunicado divulgado aquí el Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP.

Pero la incoherencia del gobierno (del presidente Juan Manuel) Santos lo ha logrado, luego de cinco meses de ofensivas terrestres y aéreas contra nuestras estructuras en todo el país, manifestó la mayor guerrilla colombiana en referencia a los repetidas operaciones de fuerzas gubernamentales contra las filas guerrilleras.

La última de estas acciones militares se llevó a cabo en la aldea San Agustín, en la jurisdicción del municipio de Guapi, 480 kilómetros al suroeste de Bogotá, donde fue atacado un campamento insurgente.

Al respecto, la guerrilla deploró “el ataque conjunto de la Fuerza Aérea, el ejército y la policía ejecutado en la madrugada del jueves, contra un campamento del 29 Frente de las FARC-EP en Guapi (Cauca), en el que, según fuentes oficiales, resultaron asesinados 26 guerrilleros”.

Nos duelen por igual las muertes de guerrilleros y soldados, hijos de un mismo pueblo y procedentes de familias pobres. Debemos parar este desangre, afirmó la insurgencia al referir que no obstante proseguirán el diálogo en medio de la confrontación.

En ese sentido, las FARC-EP dijeron que aunque Santos anuncia que mantendrá la ofensiva, “insistiremos en la necesidad de acordar cuanto antes, para la salud del proceso de paz y evitar nuevas victimizaciones, el cese bilateral de fuegos que con tanta insistencia han reclamado las mayorías nacionales”.

Adicionalmente, la delegación insurgente -en diálogos de paz en La Habana con el Gobierno de Santos desde 2012- agradeció la labor de seguimiento y verificación del cese unilateral que durante cinco meses realizaron el Frente Amplio por la Paz y el movimiento social y político de Colombia. PL