John y Jimmy Torres atienden a Manuel Lema y Alexis Asitimbay desde el camión de comida ecuatoriana Hornado Ecuatoriano en la Calle Warren de Jackson Heights, Queens. Foto Javier Castaño

Los cuatro camiones de comida ecuatoriana estacionados en la Calle Warren, frente al restaurante Sabor Latino, podrán estar allí todos los días hasta la una de la madrugada. Pueden volver después de las seis de la mañana. A ese acuerdo llegaron con los cuarteles de Policía 110 y 115 para evitar más multas.

La reunión tuvo lugar la noche del miércoles de esta semana en la oficina de la asambleísta Catalina Cruz. Los dueños de los camiones estuvieron de acuerdo.

Después de la una de la madrugada, los camiones pueden estacionarse en cualquier parte de la Avenida Roosevelt.

Antes de este acuerdo, la situación era complicada (ver más información aquí).

“Los dueños de estos camiones son inmigrantes que simplemente buscan ganarse la vida y tienen todo en regla”, dijo la asambleísta Cruz. “Tuve una reunión con los cuarteles 110 y 115 y los dueños y representantes de los camiones. Se llegó a un entendimiento sobre las horas de operación y lugar de estacionamiento, al igual que un compromiso de que no serán acosados más. Esperamos que la policía cumpla su palabra y permita que sigan operando en la calle Warren. Seguiré trabajando con estos y otros vendedores para asegurarnos que sus derechos sean respetados”.

Joel Lucas dijo que siempre llega a la calle Warren a ordenar comida porque le gusta la sazón y “me siento como si estuviera en Ecuador”. Lucas es de Guayaquil, vive en Nueva York hace tres años y ordenó un encebollado de pescado de 12 dólares.

El cuencano Manuel Lema ordenó un caldo de mocho para llevar. A su lado se hallaba Alexis Asitimbay, de Guayaquil, degustando una carne asada la noche del miércoles de esta semana, minutos después de haberse llegado a un acuerdo entre los dueños de los camiones y el Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York.

John Fernando Torres y Jimmy Torres atendían a sus compatriotas desde el camión identificado como Hornado Ecuatoriano. Su dueño, Braulio Torres, dijo que “todos salimos ganando y le damos la bienvenida a este acuerdo”.

El arreglo en gran parte se debió a la intervención de Edison Esparza, un activista comunitario viculado a la promoción del deporte y a la firma de abogados de William Schwitzer & Associates. «Todos salimos contentos y ojalá que este acuerdo conduzca a que los dueños de los camiones no reciban más multas», dijo Esparza. «Las peleas no son culpa de los camiones y ojalá no vuelvan a suceder».

Javier Castaño