Este año se está volviendo muy interesante debido a la creación e implementación de las leyes y regulaciones de inmigración en los Estados Unidos. Creo firmemente que es debido a las elecciones presidenciales del 2016. Al comienzo de la presidencia de Obama en el 2009, prometió ampliar las leyes de inmigración que mejorarían significantemente las vidas de los indocumentados y quizás tuvo los votos para hacerlo. Sin embargo, el Acta de Reforma de Salud se convirtió en algo más prioritario y el Congreso, controlado por los demócratas, dejó que inmigración pasara a un segundo plano a nivel legislativo.

Las elecciones presidenciales del 2012 cambiaron las perspectivas de los partidos políticos en cuanto a la legislación de inmigración. Se ha argumentado con certeza que el voto minoritario, en especial de latinos y negros, fue un factor importante en la re-elección de Obama a la presidencia. Si, estimados lectores, opino que por fin el voto minoritario ha alcanzado el nivel de poder que merecemos. Así que si usted pertenece a las minorías y no se ha registrado para votar, por favor hágalo. De a conocer sus deseos por intermedio del voto.

Habiendo estado en política por décadas, he escuchado en todos los niveles que inclusive el Partido Republicano ha reconocido que su candidato Mitt Romney perdió en parte su oportunidad de volverse presidente por su retórica anti-inmigrante. Ahora ambos partidos están obligados a presentar su posición sobre inmigración y amnistía si anhelan conquistar la Casa Blanca en noviembre del próximo año, lo cual nos obliga a pensar en este año.

El presidente Obama firmó la Orden Ejecutiva para que los jóvenes traídos a esta nación pudieran solicitar DACA (Dreamers o Soñandores) y entraría en efecto a partir del pasado 18 de febrero. También añadió DAPA para que la mayoría de los padres de niños estadounidenses recibieran autorización de trabajo por tres años. Estas fueron buenas noticias para la comunidad inmigrante. Pero 26 estados republicanos demandaron en la Corte Federal de Texas para anular la Orden Ejecutiva y recibieron la aprobación o interdicto hasta que se lleve a cabo un proceso sobre la constitucionalidad de esta acción del presidente Obama. Tomando en cuenta el clima político actual antes de elecciones, creo que es contraproducente para el Partido Republicano. Inclusive la publicación National Journal halló esta situación curiosa en un artículo publicado el 29 de enero de este año, debido a que la mayoría de los estados que demandaron al presidente tienen muy copos indocumentados.

Si los republicanos quieren tomar control en el 2016 de la Casa Blanca, están ahora cometiendo el mismo error que el equipo de Romney cometió en el 2012. Acatar una ley que ayuda a los indocumentados ha demostrado que es un grave error estratégico a nivel político. Y la historia si se repite.

En lugar de tratar de deshacer la Orden Ejecutiva, nuestro Congreso que ahora es controlado por los republicanos, debe enfocarse en pasar un tipo de legislación mejor que simplemente obtener un permiso de trabajo. Permitirle a más de 11 millones de indocumentados caminar por un sendero que los convierta en residentes permanentes sería una medida muy bien recibida entre todos los votantes minoritarios de esta nación. Esta estrategia pondría a los republicanos con verdaderas posibilidades de apoderarse de la Casa Blanca en el 2016. Debemos recordar que los nuevos inmigrantes no pueden votar, pero si votan sus familiares y amigos. Simplemente observemos lo que pasó en el 2012.

Richard LaSalle, abogado con oficina en Jackson Heights, Queens.

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