María Cadalso en el Hospital Elmhurst de Queens. Foto Danny Mendosa.

“En el año 1969 me vine como exiliada de Cuba a la ciudad de Nueva York”, dijo María Cadalso, de 83 años, cuando acudía al Hospital Elmhurst del condado de Queens.

Cadalso es víctima de cáncer de medula ósea que le detectaron hace 7 años. “Este cáncer lo que ha hecho es dispararme las plaquetas, tengo exceso de plaquetas, son muy dañinas porque la sangre se coagula y estoy en tratamiento de quimioterapia oral desde hace 7 años”, dijo Cadalso.

El tratamiento tiene un costo de $12,000 al mes que paga con su seguro médico y con la ayuda de organizaciones sin fines de lucro. Cadalso dijo que nunca sintió síntomas alarmantes de que algo extraño sucedía en su cuerpo. “Cuando me enfermé el primer síntoma fue que se me pusieron las manos y lo pies rojos”.

Cuando descubrieron esta enfermedad “me dio muy duro”. Al principio sufrió de depresión, pero “ya ahora me río de la vida, la vida es linda, mis hijos están saludables, mis nietos también, realizados, y mi esposo es muy bueno. ¿Qué más le puedo pedir a la vida?”, dijo Cadalso.

“Trabajé mucho, en factorías, y ya después de haber criado a mis hijos, en los últimos 10 años, trabajé en el banco HSBC”, agregó.  Desde que llegó a la ciudad de Nueva York trabajó en fábricas, donde pudo criar a sus tres hijos, uno es abogado y los otros dos son ingenieros. Cuenta con orgullo que tiene 9 nietos.

En este mes del corazón, Cadalso recuerda que nunca ha sufrido de problemas del corazón. “Yo era la persona más saludable”, dijo Cadalso. Asegura que el doctor le recomendó que comiera de todo. Es amante de la gastronomía latina y siempre trata de tener una dieta balanceada.

“Cocino todo con aceite de oliva”, concluyó Cadalso. “Carne como poco porque la carne roja si hace daño”.