Jeffrey Conroy, izquirda, el asesino de Marcelo Lucero, sentenciado en Long Island a 25 años de cárcel.

Un joven blanco fue hallado culpable de matar al inmigrante ecuatoriano Marcelo Lucero en Suffolk, Long Island. El muchacho de 19 años, Jeffrey Conroy, fue sentenciado a 25 años de cárcel.

Conroy acusó en la corte a sus compañeros de ataque y luego dijo que no había participado directamente en el asesinato de Lucero en noviembre del 2008 en el poblado de Patchogue. Su padre reaccionó con violencia cuando escuchó la sentencia, pateó los asientos y dijo obscenidades. “Mí hijo tenía sólo 17 años cuando se produjo el ataque”, dijo el padre Robert Conroy de 49 años, quien había permanecido callado durante las siete semanas del juicio. El padre fue expulsado de la corte por altanero.

Los familiares de Lucero no se mostraron felices, pero dijeron que ese fue el dolor que sintieron cuando supieron de la muerte de Lucero.

La Corte Suprema estatal estaba repleta de amigos y familiares del muerto latino y del joven blanco. El juez Robert W. Doyle dijo que las evidencias fueron contundentes en contra de Conroy. “Fue un crimen sin sentido y brutal”, dijo el juez Doyle al pronunciar la sentencia.

El joven Conroy fue hallado culpable el pasado 19 de abril de asesinato como crimen de odio, el cargo más serio que enfrentaba y la fiscalía de Suffolk estaba buscando esa sentencia.

Los otros seis compañeros de Conroy fueron sentenciados por la misma muerte en la cual la víctima recibió insultos “por ser mexicano”, auque era ecuatoriano. Los crímenes racistas abundan en Long Island y éste en particular generó la película “Enseñando a odiar”, en la cual se examina el racismo de una familia blanca contra la juventud latina y contra las familias latinas de esa parte del estado de Nueva York.

“Estoy realmente apenado por lo que le pasó a Lucero y ojalá que nunca hubiera pasado”, dijo Conroy poco después de escuchar su sentencia. Abandonó esposado la corte y saldrá libre después que cumpla los 45 años de vida.