‘Tu voto es poder’: La pesadilla latina

‘Tu voto es poder’: La pesadilla latina

La pesadilla latina

La participación cívica de los latinos en esta nación podríamos caracterizarla como un sueño de poder. Aunque en realidad es una pesadilla. ¿Qué tan cierta es aquella frase que dice “tu voto es poder” en esta época de elecciones? Y ¿bajo qué criterios lo ejerceríamos? ¿Somos lo suficientemente sofisticados como comunidad para asumir nuestra responsabilidad histórica?

Revisando la historia, ¿sabías que el primer caso de éxito de derechos civiles en este país lo consiguió una niña latina de 9 años? Cinco padres méxico-americanos demandaron en 1947 contra la segregación escolar en la ciudad de Los Angeles y triunfaron. El caso se llamó “Mendez v. Westminster. Por eso es tan importante revisar la historia y proyectarnos al futuro. Esta decisión histórica, que afectó a toda la nación, jamás la contarán aquellos que ahora denigran de nuestra comunidad.

Se calcula que 13 millones de latinos acudirán a las urnas y votarán en unas elecciones sin precedentes debido a la polarización de los dos candidatos, tanto el republicano, Donald Trump, como la demócrata, Hillary Clinton. El primero xenofóbico, racista y extremista, y la segunda ligada a las corporaciones y poco transparente. Hay alegaciones de todo tipo mientras que el mundo observar con cautela el quebranto de la democracia en esta nación. Es como un circo.

Ahora nuestra obligación moral y como ciudadanos es estudiar con detenimiento cuál de los dos candidatos puede favorecernos en temas como inmigración, educación, vivienda, empleo y salud sin caer en engaños. Es inaceptable que algunas mujeres latinas estén apoyando al candidato republicano después de todos los ataques que ha perpetrado contra nosotras. Sus asesores latinos están agachando la cabeza como borregos con la esperanza de conseguir trabajo o algunos centavos.

En nuestro condado Queens y según el Pew Research Center, la población latina en el 2014 era de 696.920 o 19% del total de los latinos de la ciudad de Nueva York. Los datos indican que los hispanos en Estados Unidos no son un bloque homogéneo y es realmente cierto en Queens. Por eso no podemos esperar que los latinos voten de manera homogénea. Esa diversidad que impide nuestra unificación acelerada y anhelada, también se refleja en las urnas. “Es sorprenden ver que las profundas diferencias internas de la comunidad también tienen un impacto sobre su comportamiento político”, dijo Mark Hugo López a BBC Mundo , quien es el director de investigación hispana del Pew Research Center.

Por eso los invito a estudiar las propuestas de cada uno de los postulantes porque nuestra vidas están en juego. Actúa como una madre cuando defiende a su familia de una jauría que intenta devorarlos. Comienza desde hoy a enfocar tu fuerza en acciones que te permitan avanzar. Edúcate y participa porque no podemos esperar, una vez más, a que los gobernantes que nos representan comiencen la cruzada que solo nosotros como pueblo podemos iniciar. Informarse, agruparse y participar en esta sociedad es el único camino para luego exigir la excelencia en la educación de escuelas y universidades, mejores barrios, un medio ambiente limpio, espacios verdes para nuestros hijos, educación para adultos, reducir los intereses bancarios, acceder a préstamos, tener seguro médico y exigirle a los medios de comunicación, en español e inglés, que mejoren su cobertura informativa.

Recordemos que en las pasadas elecciones del 2012, menos de la mitad (48%) de los latinos con derecho al voto fueron a las urnas, frente al 64,1% de los blancos y el 66,6% de los afroamericanos. No votemos como conejitos de indias por un candidato racista y manipulador que ha despertado el odio que alimenta esta sociedad desde sus orígenes. Tampoco aceptemos a la candidata demócrata con la mirada en el piso, puesto que nuestra obligación es exigirle que responda a nuestra comunidad, como demócrata y presidenta si llega a ganar. Porque si gana el candidato republicano estamos perdidos. El resultado de estas elecciones dependerá en gran medida de cuántos de los 27 millones de latinos que pueden votar en realidad decidan acudir a las urnas este 8 de noviembre. Vote y luego exija.

Sylvia R. Mata, presidenta de Lulac Queens para la Educación

468