Eduardo Mesa es pícaro y trabajador independiente

Eduardo Mesa es pícaro y trabajador independiente

Gloria Medina

Su amor por la patria lo lleva en el corazón y no encuentra la necesidad de andar con una bandera o la camiseta de su país para demostrar su patriotismo.

“No soy fanático de esas cosas. No tengo bandera ni camisetas de mí país, pero me siento muy ecuatoriano y orgulloso de mis raíces”, dijo Eduardo Mesa, quien llegó a vivir a El Bronx en los 80’s, pero poco después se mudó a Queens.

AARP_JUNTOS ES POSIBLE NEW YORK CITYMesa disfruta del desfile anual ecuatoriano que se realiza a lo largo de la Northern Boulevard, va al festival en el parque de Flushing y otras festividades ecuatorianas. Además, en abril viaja a Riobamba a celebrar las fiestas patrias de su ciudad. “Allá tenemos corridas de toros, música, verbenas, bailes y además visito a mi familia,” dijo Mesa.

Cuando regresa a Ecuador, Mesa de 75 años comparte con sus cuatro hijos que ya son profesionales y de quienes está “muy orgulloso”.

“Uno trabaja para preparar a sus hijos. Ya son ingenieros en banca y finanzas y lo digo con mucho orgullo”, dijo el diseñador de carteras, cinturones y gorras de cuero.

El trabajo con el cuero lo aprendió con su familia en Ecuador y continuó ejerciendo su talento cuando llegó a Nueva York. Antes en reconocidas empresas y ahora desde su apartamento en Jackson Heights.

“La compañía en la que trabajaba cerró el año pasado y desde entonces trabajo en mi casa”, dijo Mesa señalando las carteras que colgaban de dos percheros en la sala, donde también se encuentran dos maquinas especiales para trabajar con el cuero.

Según Meza, por falta de solvencia económica, no ha podido abrir un local propio, pero es su meta.

A pesar de la dificultad del momento, Mesa continúa con una actitud positiva y entre bromas dijo sentirse “100 por ciento” bien de salud. “No tengo ningún problema físico ni mental y las muchachas todavía me dicen ‘mi bebe’, bizcocho”, dijo en un tono picaron.

Sin perder la chispa, Mesa dice que lo más importante es despojarse de toda tristeza, vivir cada día como si fuera el último y ser auténtico.

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