Sistema educativo de EE.UU.: Un fracaso para las minorías

Sistema educativo de EE.UU.: Un fracaso para las minorías

Ana Guillcatanda

Directora Comunitaria

Liberal Party of New York

Históricamente, el racismo institucional ha sido un problema constante en los Estados Unidos. Uno que ha prevalido incluso en nuestras instituciones educativas, desde escuelas primarias públicas, a las universidades privadas selectivas de todo el país. Como inmigrante latina de un pequeño pueblo rural en Ecuador, donde la mayoría de los ancianos todavía hablan Quichua – el lenguaje primario de los indígenas del país, aprender a navegar un sistema que no sólo discrimina por el color de piel, sino también por el nivel socioeconómico, se volvió crucial para mi sobrevivencia.

La Recopilación de datos del Departamento de Educación, Civil Rights Data Collection 2013-14, un estudio de todas las escuelas públicas y los distritos de la nación, reveló que los estudiantes de color, así como aquellos cuyo primer idioma no es el inglés, no están recibiendo las mismas oportunidades educativas que los estudiantes blancos o para quienes el inglés si es su primer idioma. Esto se debe a que los estudiantes de color tienen menos acceso a maestros con experiencia y materias rigurosas. Once por ciento de los estudiantes afro americanos y el 9% de los estudiantes latinos asisten a escuelas donde más del 20% de sus educadores están en su primer año de enseñanza. Sólo el 5% de los estudiantes blancos se enfrentan a la misma situación. Además, las escuelas secundarias con un alto número de latinos y los de descendencia afro americana son menos propensas a ofrecer cursos rigurosos de matemáticas y ciencias .

Ana Guillcatanda, inmigrante ecuatoriana.

Ana Guillcatanda, inmigrante ecuatoriana.

Más sorprendente aún, en la ciudad de Nueva York, de acuerdo al informe, The State of New York’s Failing Schools 2015 Report, dos tercios de los estudiantes de 3º a 8º grado no son competentes en matemáticas e inglés. Además, el reporte Research Alliance for New York City Failing Schools, encontró que en el 2013, más de la mitad de los estudiantes admitidos en las escuelas secundarias especializadas salieron de tan sólo el 4.5% de las escuelas intermedias de la ciudad. Aún más atroz, de acuerdo a las ultimas cifras del Departamento de Educación, aunque los afroamericanos y latinos generalmente conforman el 68% de los estudiantes de octavo grado, sólo al 11% de ellos les ofrecieron admisión en una de las escuelas secundarias especializadas de Nueva York este año.

Un gran problema es que las escuelas de Nueva York son las más segregadas de la nación, como el Proyecto de Derechos Civiles 2014 de UCLA reveló en su informe: New York State’s Extreme School Segregation. Más importante aún, en toda la nación, los impuestos de las propiedades y la financiación de las escuelas públicas primarias y secundarias están cercanamente vinculadas.

Yo he sido testigo del impacto de estas estadísticas porque crecí en Corona, Queens, una comunidad de inmigrantes compuesta mayormente de latinos y otros grupos minoritarios. Además, los inmigrantes y otros grupos minoritarios a menudo carecen de los recursos necesarios para pagar por clases particulares o tutoría que ayuden a sus hijos a recibir una buena calificación en el examen, conocido como SHSAT, para ser admitidos a las escuelas secundarias especializadas. Por lo tanto, no es de extrañar que el número de estudiantes afroamericanos y latinos que toman este examen y son admitidos a estas escuelas ha disminuido desde el año pasado. De acuerdo con cifras de la ciudad, en el 2015 por ejemplo, el 64% de los latinos y el 65.4% de los afroamericanos se graduaron de la escuela secundaria. Por otro lado, el 82% de los estudiantes blancos se graduaron de la escuela secundaria en el mismo año.

La disparidad racial se vuelve más aparente en la educación post-secundaria. Según el Centro de Investigación Pew, a pesar de que más latinos que nunca están recibiendo una educación post secundaria, los latinos todavía se quedan atrás de otros grupos en obtener un título de cuatro años. En el 2013 por ejemplo, entre los latinos de 25-29 años de edad, sólo el 15% reportaron tener un título de licenciatura o superior. En comparación, entre el mismo grupo de edad, el 20% de los afro americanos y el 40% de los blancos reportaron tener una licenciatura o un titulo superior.

Los pocos que atravesamos el laberinto de las instituciones educativas públicas y tratamos de mejorar nuestras oportunidades asistiendo a una de las universidades privadas estamos expuestos a presiones adicionales en forma de discriminación racial los cuales los estudiantes blancos no experimentan. La sensación de alienación y inseguridad que sienten los estudiantes de color es mas prevalente en instituciones con un bajo número de estudiantes diversos.

Tales experiencias de discriminación son comunes entre las personas de color. Un estudio del 2012 por el Instituto de Investigación de Educación Superior de UCLA, reveló que los estudiantes que provienen de grupos minoritarios experimentan discriminación racial en instituciones con un bajo numero de diversidad. Adicionalmente, la Encuesta del 2015, Diverse Learning Survey encontró que el 57.5% de los estudiantes encuestados fueron testigos de algún tipo de discriminación en su universidad. El 40.6% informó que habían experimentado discriminación o acoso relacionado con su raza u origen étnico.

Ha sido comprobado que el ambiente universitario afecta el éxito académico de los estudiantes que provienen de grupos minoritarios. El Instituto de Investigación Higher Education Research Institute, informó que las experiencias de discriminación afectan negativamente a los estudiantes en el sentido de inclusión y retención. Además el informe revelo que hasta los estudiantes afroamericanos y latinos mas aplicados se ven afectados

Para terminar con la discriminación racial y económica en nuestras instituciones educativas hay que empezar desde abajo y arreglar los agujeros de nuestro sistema educativo. Debemos impulsar reformas educativas que dan a los latinos y a los estudiantes afroamericanos de sectores de bajos ingresos la oportunidad de recibir una educación de calidad, igual a la de estudiantes blancos que viven en los sectores más ricos. Nuestras instituciones educativas públicas no deben de ser tan ligados a los impuestos de la propiedad de los sectores.

Nuestro gobierno debe tomar medidas para deshacerse de la segregación racial y económica en nuestro sistema escolar y debe asegurarse de que todos los estudiantes, independientemente de su raza, tengan las herramientas necesarias para tener éxito en sus futuro.

 

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2 Comentarios

  1. Todo tu esfuerzo lo veo claramente. Lo unico que no mencionan es la doblemente significativa realidad de la niñes y juventud .La nueva generacion no se esmera en aprovechar lo que tienen disponible para superarse . Todo lo contrario ponen sus ideales en metas de largo alcance y desperdician su presente.

  2. La juventud de ahora ve y expresa con más claridad lo que por años no hemos querido ver ni decir por temores de una sociedad racial. Esta es una de las quejas a viva voz de quienes ven a los países desarrollados como su futuro económico pero no, por eso debemos ser discriminados ni tratados como si fuéramos terroristas o delincuentes: solo un ejemplo, si usted va a solicitar una visa para los EEUU en el Consulado en los países subdesarrollados como Ecuador, tiene que pasar tres controles estrictos de control de seguridad creando en la persona cierto temor, preocupación y dando una imagen de que somos prisioneros por cometer algún delito. Creo que los que nacimos en países pequeños nos merecemos el mismo respeto que los demás.