Senado aprueba presupuesto con recortes a servicios

Senado aprueba presupuesto con recortes a servicios

La iniciativa del presidente Donald Trump para reformar el código tributario estadounidense superó un obstáculo clave el jueves, cuando el Senado aprobó por estrecho margen un proyecto de presupuesto que allana su camino.

Con un votación de 51 a 49, el Senado controlado por los republicanos aprobó el proyecto de presupuesto para el año fiscal 2018, que agregaría hasta 1,5 billones de dólares al déficit federal durante la próxima década, suficiente para cubrir los recortes impositivos propuestos.

El único voto republicano en contra fue el del senador Rand Paul, de ideas libertarias opuestas al gran gobierno.

“Ahora con este presupuesto, estamos en camino a brindar el alivio muy necesario a las personas y familias estadounidenses que han soportado la carga de un código impositivo injusto”, dijo el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, después de la votación.

Pero el siguiente paso, un complejo plan de reforma tributaria del gobierno de Trump, que promete entregar hasta seis billones de dólares en recortes de impuestos a empresas y particulares, será mucho más difícil de aprobar, no solo porque los demócratas se oponen completamente, sino porque el propio Partido Republicano se divide dependiendo de la región que representen sus legisladores.

El plan de reforma impositiva contempla, entre otras cosas, la eliminación de las deducciones de impuestos estatales y locales a los que se oponen los representantes de estados grandes como Nueva York, New Jersey, California e Illinois, porque piensan que afectará a las familias de medianos o escasos recursos.

“Este no es proyecto de presupuesto malo, es un proyecto de presupuesto horrible”, dijo el senador Bernie Sanders, un independiente que postuló para la nominación presidencial demócrata en el 2016, antes de la votación.

“En un momento de enorme desigualdad de ingresos, este presupuesto ofrece 1,9 billones de dólares en exenciones impositivas para el 1 por ciento más acaudalado”, agregó.

La medida presupuestaria ahora tendrá que reconciliarse con una resolución muy distinta de la Cámara de Representantes, que pide un proyecto fiscal más neutral en materia de ingresos.

Los representantes republicanos dicen que las negociaciones para una medida unificada podrían tardar hasta dos semanas, con lo que para comienzos de noviembre se ingresaría el proyecto a la Cámara de Representantes.

La meta de Trump y los republicanos es aprobar la reforma antes del fin de año. No hacerlo, luego múltiples fracasos en revocar y reemplazar la ley de salud, sería devastador para el partido que se juega el control de la Cámara de Representantes y el Senado en las elecciones de medio período del próximo año. Voa

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