Rodrigo Calle: Multifacético y precavido

Rodrigo Calle: Multifacético y precavido

Al igual que muchos inmigrantes, Rodrigo Calle, un ecuatoriano de 33 años, llegó a Nueva York con metas trazadas, pero años después han cambiado esos sueños.

Rodrígo Calle en su andamio de trabajo. Foto cortesía

Rodrígo Calle en su andamio de trabajo. Foto cortesía

Calle, quien trabaja en construcción desde hace 18 años, llegó a la Gran Manzana con la idea de conseguir dinero y regresarse. A los dos años sufrió un accidente en el lugar de trabajo, se casó y tiene un hijo de 10 años.

“Ahora estoy pendiente de mi hijo y su educación”, dijo Calle. “Mi tiempo libre se lo dedico a mi familia, a la iglesia y algunas veces durante los fines de semana juego fútbol en el parque de Flushing”.

Durante la semana, desde las 8:30 a.m. a las 4:30 p.m., Calle se juega la vida trabajando desde un andamio arreglando las fachadas de los rascacielos en Manhattan.

“Pagan bien. Fue difícil al comienzo, pero uno lo hace por necesidad”, dijo Calle, quien trabajaba conduciendo y haciendo entregas de gas a domicilio en Ecuador.

Según Calle, el 90% de personas que trabajan en construcción no tienen documentos, pero las empresas los contratan porque hacen el trabajo que es peligroso y a otros les da “miedo”.

Calle dijo no sentir miedo porque es creyente y porque toma las medidas para protegerse en el trabajo como recibir el entrenamiento de OSHA y obtener las licencias que necesita.

“Ahora tengo cuatro licencias”, dijo Calle, quien vive en Corona. “Empecé a trabajar en el 2005 y en ese entonces no pedían licencias para trabajar en los andamios, las empezaron a pedir en el 2007. Después en el 2009 empezaron a pedir la licencia de OSHA”.

Pero para Calle, no todo es trabajo, también tiene un pasatiempo y es tocar la guitarra. Es miembro de un grupo folclórico llamado Ecuador Sumag Llacta.

Gloria Medina

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