Quitar el TPS es un lento genocidio

Quitar el TPS es un lento genocidio

El 8 de enero Donald Trump, Mike Pence, Stephen Miller y Jeff Sessions decidieron asesinar lentamente a casi 200 mil salvadoreños, miles de haitianos, hondureños y nicaragüenses que por años han sido protegidos por el Estatus de Protección Temporal (TPS). Este programa es considerado como un enorme éxito, los inmigrantes protegidos pagan por su procesamiento, obtiene permiso de trabajo, apoyan la economía, local, nacional y la de sus países de origen.

Por ejemplo, los salvadoreños en los Estados Unidos envían en remesas a familiares por más de 4 billones de dólares anualmente, la clase TPS salvadoreña contribuye enormemente con esa gran ayuda a la economía familiar del pulgarcito de América, como es conocido cariñosamente El Salvador.

La decisión totalmente irresponsable de la actual administración republicana deportará a un gran segmento poblacional inmigrante de Haití, Honduras, El Salvador y Nicaragua, dividiendo familias y asegurando la migración ilegal para los vecinos en Centro América.  La región centroamericana, es sabido que sufre de una enorme tensión, polarización social y política, la violencia criminal, presencia de pandillas violentas, corrupción y encomias débiles, sumada a una historia reciente de guerras, en especial en El Salvador. No tiene ningún sentido destruir vidas por razones politicas, racistas y discriminatorias contra la población Latina en los Estados Unidos, terminado un programa migratorio exitoso, por una enorme gasto a los contribuyentes para deportar a casi 200 mil personas y destruir familias.

Todos debemos de recordar en nuestra memoria y educar a nuestras familias, con nombre y apellido, aquellos que cometieron este genocidio lento y perverso contra nuestras familias, vecinos, colegas, miembros de nuestras iglesias. Quienes podamos volvernos ciudadanos, hagámoslo inmediatamente para castigar con nuestros votos. Los que podamos hacernos residentes hagámoslo, las organizaciones que dan servicios de representación legal, intensifiquen ayudas para explorar alternativas legales con el fin de pelear la deportación. Todos podemos contribuir económicamente a las organizaciones que defiende a los inmigrantes, en especial aquellas que dan representación legal, para que den más servicios. Nuestras iglesia tienen que defender a sus feligreses y la comunidad en general, debemos unirnos para luchar contra un grupo de personas que no tienen corazón , ni conciencia. El racismos los ha hecho que hagan tanto daño, pero no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista.

Todos a luchar, a organizarnos y defender a los más necesitados. El ataque republicano no solo es contra los inmigrantes de centro américa y Haití, es contra las mujeres, es contra las personas de la tercera edad, jóvenes, la Isla de Puerto Rico, los mexicanos, los sindicatos, las iglesias y más. Es tiempo de luchar inteligentemente para asegurar cambios en las elecciones venideras de medio periodo este próximo noviembre.

Guillermo Chacon, activista pro derechos de los inmigrantes y organizador comunitario en Twitter: @gchacon11 e-mail: gchacon@gmail.com

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