El gobierno de Donald Trump podría considerar una iniciativa de inmigración que incluya una vía para la naturalización de cientos de miles de jóvenes, dijo el martes la secretaria de Seguridad Nacional, al tiempo que subrayó que no hay nada decidido y el muro fronterizo continúa siendo la prioridad.

El Congreso tiene a consideración por lo menos tres opciones, entre ellas la naturalización o la residencia legal permanente para los jóvenes que fueron amparados de la deportación de manera temporal, afirmó la secretaria Kirstjen Nielsen en una entrevista.

Los detalles para acceder a la naturalización, entre ellos cuántos años de espera y otros requisitos, tendrían que ser abordados.

A la pregunta de si el presidente apoyaría la naturalización, la funcionaria respondió que cree que “está abierto a escuchar las diferentes posibilidades y lo que representan, pero, hasta donde sé, en la Casa Blanca no se ha tomado una decisión”.

En septiembre, Trump dijo que no consideraría la posibilidad de naturalizar a los inmigrantes protegidos por el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que data de la presidencia de Barack Obama y cuya cancelación Trump anunció el año pasado.

El mandatario le dio al Congreso hasta marzo para presentar una solución legislativa.

Nielsen expresó confianza en que la Casa Blanca y el Congreso puedan alcanzar un acuerdo que incluya medidas policiales fronterizas y de inmigración. Agregó que la construcción de un muro en la frontera con México es “lo primero y más importante”, y que el gobierno pretende eliminar los “recovecos” en aspectos como las solicitudes de asilo y la colaboración de las policías locales con las autoridades migratorias.

“Mantengo el optimismo. Debo hacerlo”, afirmó Nielsen. “Es muy importante. El pueblo de Estados Unidos ha dicho que lo querían. Me parece que debemos buscar puntos en común. Los detalles son complicados y allí podrían surgir problemas”.

Nielsen dijo que ella y otros altos funcionarios del gobierno analizarán esta semana un posible acuerdo con los legisladores, y que el presidente podría abordar el tema el miércoles durante la reunión con líderes del Congreso en la que se tratarán las prioridades legislativas de 2018.

Horas antes de las declaraciones de Nielsen, el presidente criticó a los demócratas por “no hacer nada” para proteger a los beneficiarios del DACA. Trump tuiteó que “¡los activistas del DACA y los hispanos se lanzarán duro contra los demócratas, comenzarán a ‘enamorarse’ de los republicanos y de su presidente! Nosotros damos resultados”.

Nielsen, que visitó los prototipos para el muro fronterizo construidos en San Diego, dijo que el presidente pedirá $1.600 millones de dólares el año entrante para la división en la frontera, además de los $1.600 millones que pretende este año para construir o remplazar 118 kilómetros (74 millas) de muro en California y Texas.

“La cantidad es sólo un anticipo”, afirmó. “No nos servirá para todo el muro que necesitamos, pero es un comienzo”.

Trump se ha topado con una inflexible oposición demócrata en lo que respecta al muro, uno de los compromisos centrales de la campaña del magnate. Las barreras limítrofes abarcan en la actualidad 1.046 kilómetros (654 millas), o alrededor de un tercio de la frontera, y la mayor parte fueron construidas durante la presidencia de George W. Bush.

Nielsen dijo que también es una prioridad poner fin a los “recovecos” que atañen a la cooperación policial. La funcionaria mencionó la renuencia de algunas policías locales para acatar las peticiones de las autoridades federales para que detengan a personas que vivan sin permiso en el país; las protecciones jurídicas especiales para los menores que llegan solos a Estados Unidos y que no provienen de México ni Canadá; y los criterios para aprobar una investigación inicial a las solicitudes de asilo.

Nielsen dijo creer que cualquier protección permanente para los beneficiarios del DACA debe estar limitada a los cientos de miles que accedieron al programa en los tres años que estuvo en vigencia, y no para todos los que cumplan los requisitos como si todavía estuviera aplicándose. Más allá de la vía para la naturalización, la secretaria señaló que debe incluir permiso para trabajar.

“Será interesante ver dónde (el Congreso) puede alcanzar un consenso en lo que ellos consideren una solución permanente, pero la idea sería que se distancien de un estatus temporal, que tengan algún tipo de estatus que no esté bajo cuestionamientos”, afirmó. Voa