Obrero Rafael Ariza Escamilla avanza en la construcción

Obrero Rafael Ariza Escamilla avanza en la construcción

Gloria Medina

Cada vez que termina su labor en una edificación, empieza la incertidumbre de dónde trabajará el siguiente día. Es la vida de los trabajadores de la construcción como Rafael Ariza Escamilla.

Ariza, de 26 años, despierta a las 5:00 a.m. con la esperanza de aprender algo nuevo y así, algún día, lograr su sueño de convertirse en dueño de su propia empresa. “Mis metas son seguir aprendiendo y superarme día a día para tener un mejor futuro”, dijo Ariza, quien llegó de México a Nueva York hace un año y medio.

A Ariza lo contratan y lo envía a limpiar escombros, pintar, arreglar tuberías, electricidad, construir paredes, etc. Lo ha tomado como una ventaja porque amplía sus conocimientos en las diferentes ramas de la construcción.

“Me gusta el trabajo de construcción y cada día tengo el reto de aprender algo nuevo”, dijo Ariza, quien ha trabajado en Queens, Manhattan y Brooklyn.

Al igual que miles de inmigrantes, Ariza salió de Latinoamérica “por superación personal” y en busca de nuevas oportunidades.

En el tiempo que lleva en los Estados Unidos, Ariza ha superado varios obstáculos, pero aprender el idioma inglés ha sido el más difícil y lo estudia en su tiempo libre. Además, toma clases de OSHA (Seguridad y Salud Ocupacional) para obtener certificaciones.

“He aprendido muchas cosas y sigo en la construcción porque es lo que me gusta hacer”, dijo Ariza, quien se dirigía a Ridgewood a donde vive, después de un largo día de trabajo.

Acerca de los recientes hechos donde dos empleados de construcción murieron, Ariza dijo sentirse “triste” y está consciente de que es un riesgo que corren los trabajadores de construcción. “Por eso tomo las clases de OSHA, para superarme, tener precaución y no ser parte de esas estadísticas mortales”.

Ariza dijo que ha recibido equipo de protección, pero opina que los jefes también deberían de estar pendiente de la seguridad de los trabajadores para prevenir los accidentes.

En lo que lleva del año, se han reportado ocho trabajadores de construcción muertos, según las estadísticas del Departamento de Edificios de esta ciudad.

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