Yehudi Peña trabajando como electricista. Foto Gloria Medina

Yehudi Peña inicia el 2019 con la meta de arreglar su estatus legal y lograr un trabajo en la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA).

De esta manera ayudar a sus hijos a completar sus estudios y lograr sus sueños. La meta del hijo menor es participar profesionalmente como clavadista.

“En Colombia mi hijo es clavadista de alto rendimiento y participaba en competencias a nivel profesional, pero aquí por falta de los documentos legales sólo puede participar como aficionado”, dijo Peña, de 50 años, que es padre soltero de dos varones.

Peña trabaja como electricista en varias obras de construcción en Nueva York. En su país recibió el título de técnico en electricidad y electrónica industrial.

“Recuerdo que comencé trabajando como jornalero, esperando en una esquina de la Roosevelt todas las mañanas para que me dieran trabajo”, dijo Peña, hasta que un día lo llevaron a hacer un trabajo de electricidad y lo contrataron para trabajar en la compañía.

Con el título obtenido y la experiencia adquirida trabajando en construcción, se siente lo suficientemente capacitado para hacer un buen desempeño en la MTA.

El único obstáculo que no ha podido vencer es legalizar su estado y aunque ha pagado los impuestos con el tax ID, sabe que no es suficientemente.

“Es un gran inconveniente y el no tener documentos hace que abusen de uno, especialmente en los trabajos”, dijo Peña, quien aseguró que en varias ocasiones no le pagaron su día de trabajo.

A pesar de los inconvenientes que ha tenido que superar desde hace poco más de tres años en Nueva York, Peña sigue optimista y considera que este será un buen año.

Para darse ánimo, Peña continua con su pasión al rock, toca la guitarra y va al gimnasio. Además sale a bailar, pero sin sacrificar el tiempo que le dedica a sus hijos.

Aunque el idioma no es problema para Pena, porque desde muy joven ha viajado a diferentes países y aprendió el inglés. Aconseja a los inmigrantes a que aprendan inglés y tengan cuidado para evitar el abuso de sus jefes.

Gloria Medina