Nuevo acuerdo de paz en Colombia y cómo quedaron las propuestas del No en el último documento firmado en La Habana

Nuevo acuerdo de paz en Colombia y cómo quedaron las propuestas del No en el último documento firmado en La Habana

Expresidente Uribe y líderes del ‘No’ piden tiempo para consultar las modificaciones. Alias Iván Márquez, afirmó que todas estas semanas fueron de “ejercicio humilde de escuchar” y “de muy difíciles, pero de fructíferas conversaciones”.

Después de 41 días de la derrota del ‘Sí’ en el plebiscito por la paz, el Gobierno y las Farc anunciaron desde La Habana, Cuba, el alcance de un nuevo acuerdo de paz.

El nuevo texto incluye unas 60 modificaciones y precisiones con respecto al firmado el pasado 26 de septiembre por ambas partes en Cartagena y que fue rechazado por el 50,23 % de los votos, frente al 49,76 % que dijo ‘Si’ el pasado 2 de octubre.

Estos ajustes incluyen temas como la justicia transicional, la precisión de la restricción de la libertad para quienes confiesen y colaboren abiertamente con la justicia.

También está la participación en política de las FARC, punto polémico que se mantiene y la aclaración especifica del enfoque de género, un tema por el que también se atacó el acuerdo pasado.

Desde La Habana en Cuba, los delegados de ambas partes en el proceso de paz, anunciaron el nuevo acuerdo.

El jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, afirmó que este acuerdo es “mejor” que el firmado el 26 de septiembre porque “resuelve muchas de esas críticas”.

“Hoy con humildad reconozco que este acuerdo es mejor en cuanto resuelve muchas de esas críticas e insatisfacciones. Su aceptación no va a ser unánime. Como tampoco lo fue en el primer acuerdo. Pero esperamos que la base de apoyo que recoja lo haga más sólido”, afirmó De la Calle.

El jefe negociador informó que los cambios del acuerdo estarán disponibles en las páginas de Internet de la Presidencia de la República, de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, de Equipo Paz Gobierno y de la mesa de Conversaciones.

Por su parte el jefe negociador de las Farc, alias Iván Márquez, afirmó que todas estas semanas fueron de “ejercicio humilde de escuchar” y “de muy difíciles, pero de fructíferas conversaciones”.

Para Márquez, el resultado del plebiscito del pasado 2 de octubre, donde se impuso el ‘No’ a los acuerdos de paz, “puso en serio riesgo 5 años de esfuerzos en la búsqueda de la reconciliación”, pero que la paz siguió “su marcha irrefrenable”.

Previo al anuncio en Cuba, entre el presidente Santos y el expresidente Álvaro Uribe Vélez, se reunieron en la base de la Fuerza Aérea de Rionegro, en Antioquia.

Al término del encuentro, Uribe se pronuncio sobre lo que se diría en La Habana y pidió que los textos sean conocidos por los voceros del ‘No’.

“He pedido al presidente de la República que los textos que anuncian de La Habana no tengan alcance definitivo, que sean puestos en conocimiento de los voceros del ‘No’ y las víctimas, quienes los estudiarán en breve tiempo y expondrán cualquier observación o solicitud de modificación en nueva reunión con el equipo negociador del Gobierno”, afirmó Uribe. Voa

 

Producto del esfuerzo colectivo de los colombianos

El único punto en que no consiguieron avances, según reconoció Santos, fue en “que los jefes guerrilleros no pudieran ser elegidos” para cargos públicos.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó que el nuevo acuerdo de paz con las FARC “es de todos los colombianos”, incluidos los opositores al primer texto, que fue rechazado en el plebiscito del pasado 2 de octubre.

“Sus iniciativas contribuyeron a lograr este nuevo acuerdo que ahora es de todos”, dijo Santos en una alocución horas después de que el nuevo acuerdo fuera firmado en La Habana por los jefes negociadores del Gobierno y de las FARC.

El jefe de Estado destacó que recogieron las propuestas de los expresidentes Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, los dos principales opositores al primer acuerdo de paz.

Afirmó que recibieron las iniciativas que propusieron otros opositores como el Centro Democrático, dirigentes conservadores, la Iglesia y otras organizaciones religiosas y sociales, empresarios, sindicatos, las Altas Cortes y varios magistrados.

En total, lograron “precisiones, ajustes y cambios” en 56 de los 57 temas abordados con los opositores y posteriormente planteados a las FARC.

El único punto en que no consiguieron avances, según reconoció Santos, fue en “que los jefes guerrilleros no pudieran ser elegidos” para cargos públicos.

“Tengo que decirlo con franqueza. Aquí no se logró avanzar”, admitió Santos.

En este sentido, comentó que las FARC tienen “un origen político” y su intención para el futuro “es poder hacer política sin armas”.

Uno de los éxitos que resaltó del nuevo acuerdo de paz es que “las FARC entregaran sus bienes y la plata que tengan disponible para reparar las víctimas”.

Otra de las críticas de ambos sectores fue que se definiese con mayor claridad “en qué consistía la restricción efectiva de la libertad” en el primer acuerdo de paz.

Ahora, el tribunal debe fijar en cada caso “los espacios concretos en donde deben estar los sancionados durante la ejecución de la pena”, que nunca serán más grandes que las Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN), los puntos donde se reunirán las FARC como paso previo a su desmovilización.

Asimismo, definirán los horarios en los que deben cumplir las sanciones los guerrilleros, establecer el sitio de residencia durante la ejecución de la pena e imponer “el deber de solicitar autorización para salir de las zonas donde cumplan la sanción”.

Por último ese tribunal será el encargado de “señalar la periodicidad con la que el órgano de verificación debe reportar sobre el cumplimiento de la sanción”.

Con todos esos elementos en el nuevo texto, Santos dijo “con humildad” que el nuevo acuerdo “es mejor” que el original. Voa

Los cambios en el nuevo texto del documento firmado en La Habana

EL TIEMPO recogió algunas de las propuestas que han hecho representante de los del ‘No’ al acuerdo con las Farc con el fin de determinar cuáles fueron acogidas y cuáles no, teniendo en cuenta que aún no se conoce el documento final del nuevo pacto.

Hay que tener en cuenta que hay coincidencias de propuestas entre el senador Álvaro Uribe, la conservadora Marta Lucía Ramírez, el exprocurador Alejandro Ordóñez y el expresidente Andrés Pastrana. Algunas de estas similitudes se dan en temas como que el narcotráfico no sea un delito conexo al político, que la justicia del sistema la asuma la Corte Suprema, que no se incluya el acuerdo en el Bloque de Constitucionalidad y que los magistrados de la Justicia Especial para la Paz sean colombianos, entre otros.

Este ejercicio se hace con lo que hasta ahora se conoce de lo que se incluyó en el acuerdo tras las declaraciones del presidente Juan Manuel Santos y el jefe de la delegación del Gobierno en la mesa de negociaciones, Humberto de la Calle. También, se debe aclarar que cada uno de estos sectores presentó decenas de propuestas. Acá se reseñan algunas de las más importantes.

Centro Democrático

Lo que sí

  1. Propuesta:

Emplear por razones de seguridad nacional la aspersión aérea para cultivos ilícitos.

Lo que quedó:

Se reiteró en el nuevo acuerdo que el gobierno mantiene todas las herramientas para la erradicación, incluyendo la fumigación, además de los programas de sustitución para los campesinos.

Lo que no

  1. Propuesta:

Eliminar la denominada Jurisdicción Especial para la Paz y ser reemplazada por un sistema de justicia transicional dentro de la justicia ordinaria.

Lo que quedó:

Se mantiene la Jurisdicción Especial para la Paz. Sin embargo, como novedad, la Corte Constitucional podrá revisar y decidir las tutelas contra decisiones de este órgano. Además, queda claro que entre la normatividad aplicable se incluye el Código Penal Colombiano y que las normas procedimentales deberán ser incorporadas al ordenamiento legal.

  1. Propuesta:

El Centro Democrático pide que se precise que el narcotráfico sea un delito autónomo y que, por lo tanto, no pueda ser amnistiable.

Lo que quedó

Sobre tema de la conexidad del narcotráfico con el delito político, el acuerdo es que los magistrados que hagan parte de la Jurisdicción Especial para la Paz tendrán en cuenta caso a caso la jurisprudencia de las cortes colombianas. Es decir, se estudiará cada caso para determinar si el traficar droga tenía como fin apalancar la rebelión contra el Estado o si el fin era puramente el enriquecimiento propio.

  1. Propuesta:

Curules no podrán ser ocupadas por personas que hayan sido condenadas por delitos de lesa humanidad.

Lo que quedó:

El punto de elegibilidad política no se cambió, por lo que los jefes de las Farc pueden llegar a curules en el Congreso.

Víctimas de las Farc

Lo que sí

  1. Propuesta:

Reparación a las víctimas con patrimonio de las Farc.

Lo que quedó:

Se dejó explícitamente que durante la dejación de las armas, las Farc presentarán un inventario de bienes y activos para destinarlos a la reparación material de las víctimas, so pena de perder beneficios.

  1. Propuesta:

Que lo acordado en materia de víctimas no se adhiera al bloque de constitucionalidad.

Lo que quedó:

Se eliminó la idea de incorporar el nuevo acuerdo a la Constitución Política y al llamado bloque de constitucionalidad. El principio general de garantía de cumplimiento es el compromiso de que ambas partes cumplirán de buena fe lo pactado, y en lo que tiene que ver con el Estado, los principios que informan el acuerdo serán parámetro de interpretación y guía de la aplicación normativa y práctica.

Andrés Pastrana

Lo que sí

  1. Propuesta:

Propone que todos los jueces de la justicia transicional sean nacionales.

Lo que quedó:

En el nuevo acuerdo se eliminan los magistrados extranjeros, pero se acepta que haya expertos foráneos que podrán rendir conceptos en los casos que se tramiten.

  1. Propuesta:

En materia de penas, acepta que los responsables de delitos de lesa humanidad no paguen sus delitos en cárceles, pero a cambio propone que cumplan la reclusión en zonas que cuenten con restricción de la movilidad y monitoreo del Estado, en “zonas rurales de transición”, definidas geográficamente. Excepcionalmente, las penas podrían ser cumplidas en el exterior.

Lo que quedó:

En el nuevo acuerdo se determinan explícitamente los espacios concretos en donde deben estar los sancionados durante la ejecución de la pena, los cuales nunca serán más grandes que una Zona Veredal Transitoria de Normalización. Se establecen horarios y el sitio de residencia en los que deben cumplir las sanciones. Se les impone que deben solicitar autorización para salir de las zonas donde cumplan la sanción y se señala la periodicidad con la que el órgano de verificación debe reportar el cumplimiento de la sanción.

  1. Propuesta:

Admite la creación de la Jurisdicción Especial para la Paz, pero pide que tenga un límite en el tiempo de dos años para comenzar los procesos. Los que lleguen luego irían a la justicia ordinaria.

Lo que quedó:

La Jurisdicción Especial de Paz funcionará hasta por 10 años y solo podrá recibir solicitudes de investigación durante los 2 primeros años.

  1. Propuesta

Pide que las Farc, seis meses después de que se firme un nuevo acuerdo, entreguen toda la información que tengan disponible sobre el narcotráfico: rutas, contactos extranjeros y nacionales, compradores y vendedores de coca, marihuana y opio, ubicación de laboratorios y rutas de ingreso de insumos, entre otros.

Lo que quedó:

El nuevo acuerdo obliga a todos los que se presenten a la Justicia especial de Paz a entregar toda la información relacionada con el narcotráfico de manera exhaustiva y detallada para atribuir responsabilidades.

  1. Propuesta:

Que en el acuerdo haya “protección plena” de la propiedad privada.

Lo que quedó:

En el acuerdo se dice que “nada de lo establecido en el acuerdo debe afectar el derecho constitucional a la propiedad privada”. De igual manera, se estableció que el catastro no modificará por sí mismo los avalúos de las tierras.

  1. Propuesta:

El mecanismo para garantizar el cumplimiento no puede ser la incorporación de lo acordado al Bloque de Constitucionalidad, pues ello llevaría a la sustitución de la Constitución vigente.

Lo que quedó:

El acuerdo no será incorporado al Bloque de Constitucionalidad. Solo se incorporarán al bloque de constitucionalidad los temas de derechos humanos y de Derecho Internacional Humanitario, que ya de por sí hacen parte de la Constitución.

Punto medio

  1. Propuesta:

La Justicia Especial para la Paz esté articulada con la jurisdicción ordinaria mediante dos mecanismos: una última instancia que esté a cargo de una sala especial de la Corte Suprema de Justicia, y que las acciones de tutela sean revisadas por la Corte Constitucional.

Lo que quedó:

En el nuevo acuerdo se le dio la razón de que la Corte Constitucional pueda revisar las tutelas contra decisiones de los órganos del sistema judicial que se crea. Sin embargo, la última instancia queda en manos del sistema, no de la Corte Suprema.

Marta Lucía Ramírez

Lo que sí

  1. Propuesta:

La financiación del partido que surja de las Farc sea igual a la de los demás partidos existentes.

Lo que quedó:

Se redujo desde el primer año en 30 por ciento la financiación al partido de las Farc para que quede en igualdad de condiciones con los demás partidos.

  1. Propuesta:

Eliminar la participación de los dos miembros de la guerrilla en la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad.

Lo que quedó:

Se eliminó la participación de las Farc en la comisión de protección y garantías de seguridad, así como las facultades de esa comisión para revisar hojas de vida, o ejercer facultades de inspección y vigilancia sobre las empresas de seguridad privada.

Lo que no

  1. Propuesta:

Los responsables de delitos atroces no podrán ser congresistas ni presidentes.

Lo que quedó:

No hubo cambios en el punto de elegibilidad de los jefes de las Farc.

Alejandro Ordóñez

Lo que sí

  1. Propuesta:

Solicita revisar que en el acuerdo “no quede ninguna ambigüedad que exponga a la sociedad” a la llamada ideología de género.

Lo que quedó:

“En el nuevo acuerdo se define qué se entiende por enfoque de género. Significa el reconocimiento de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y de las circunstancias especiales de cada uno. Supone reconocer que el conflicto ha impactado de manera diferenciada a la mujer y que, en consecuencia, se requieren acciones distintas y específicas para restablecer sus derechos”, señaló Humberto de la Calle, jefe negociador del Gobierno.

EL TIEMPO

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