Monserrate regresa a la política: Hagan sus apuestas (English version below)

Monserrate regresa a la política: Hagan sus apuestas (English version below)

Por Javier Castaño

Hiram Monserrate ha decidido volver al ruedo político y quiere embestir a la concejal Julissa Ferreras-Copeland. “Correr contra Julissa está en las posibilidades que estoy contemplando”, dijo Monserrate en el Jax Diner de Northern Boulevard y la calle 72, en Jackson Heights, Queens.

Caía nieve sobre la ciudad de Nueva York y Monserrate, de 49 años, lucía tranquilo y estaba acompañado de un asistente con cara de guardaespaldas. Dijo que había rebajado 60 libras y que subió otras 20, pero parece que no le importa mucho porque ordenó un desayuno con tres huevos fritos y papa asada.

Tres días antes había hecho su primera conferencia de prensa sobre Willets Point, el tema que dijo le apasiona más y lo está usando para volver a aceitar su maquinaria política. “Muy pronto haré una conferencia de prensa para dar a conocer los abusos que se están cometiendo contra la comunidad en esta zona de Queens”, dijo Monserrate agitando sus manos. “El próximo 25 de abril la corte de apelaciones del estado de Nueva York escuchará el caso de Willest Point y estaré testificando porque la concejal Ferreras re-negoció con las constructoras y dejó a la comunidad por fuera. Organizaciones como Make the Road New York también han cambiado de parecer para recibir dinero”.

“Este es el país de las segundas oportunidades y quiero esa segunda oportunidad”.  
-Hiram Monserrate

Willets Point es el lugar frente al estadio CitiField de los Mets que por más de 50 años ha estado abandonado y donde cientos de personas acuden cada día a arreglar sus carros o adquirir piezas usadas. Es un cementerio de carros de calles empantanadas y sin alcantarillado. Las empresas constructoras Related y Sterling Equities conformaron Queens Development Group para construir en los alrededores del CitiField edificios de apartamentos, un centro comercial y un estacionamiento, entre otras edificaciones, bajo el pretexto que esa tierra no pertenece al Parque Flushing.

Pero el senador estatal demócrata Tony Avella los demandó en la corte y ganó porque esa tierra si es del parque. “Cuando era concejal en el 2008 negociamos con el entonces alcalde Bloomberg 62 acres en donde se construirían 5,500 unidades de vivienda, de las cuales 1,925 eran para familias pobres y las constructoras se encargarían de limpiar el área”, dijo Monserrate. “Ahora resulta que Ferreras re-negoció y no habrá vivienda asequible, son 108.9 acres porque construirán un estacionamiento adicional y un casino, las constructoras adquiere una propiedad de 400 millones de dólares por un dólar y la ciudad tiene que poner 99 millones más para limpiar la zona de contaminantes”.
Monserrate dijo que Ferreras traicionó a la comunidad porque hizo un arreglo por el beneficio de las constructoras y no por el pueblo. “Nuestra comunidad es ahora más cara, más sucia y con menos beneficios”.

Cuando Monserrate era concejal, Ferreras fue su jefe de personal y durante esa época aprendió los tejemanejes de la política hasta convertirse en presidenta del Comité de Finanzas del Concejo de Nueva York. Pero ahora los problemas de Monserrate son superiores a su relación de amor y odio con Ferreras, quien no quiso ser entrevistada para este texto.

SU CAIDA
En el 2008 Monserrate cometió graves errores políticos y personales. Pasó de concejal a senador estatal y ese mismo año le cortó la cara a su novia Karla Giraldo. Fue hallado culpable de asalto involuntario, un delito menor, y sus compañeros en el senado lo destituyeron. Además, se clavó la espada cuando en el 2009 decidió cambiarse del partido demócrata al republicano. La ira de sus colegas demócratas no tardó en llegar.

Un año después la fiscalía federal lo acusa de apropiarse de fondos públicos de la organización LIBRE, cuyos cheques llevaban la firma de Ferreras. En el 2012 es sentenciado a dos años de prisión.

“He cometido errores, he pecado y por eso he pedido perdón. Caí como persona y estoy volviendo a subir porque siento pasión por mi comunidad y quiero luchar por su progreso”, dijo Monserrate luego de terminar su desayuno.

En vecindarios como Corona, Elmhurst y Jackson Heights hay muchas personas que anhelan su regreso por su beligerancia, estilo y pasión. Hay políticos que no lo quieren ver, otros que le tienen miedo y mujeres que no están dispuestas a perdonarlo por haber agredido a su novia. “Yo lo sé y espero cambiar su opinión”.

Monserrate puede aspirar a cualquier cargo público porque ningún juez le ha quitado su derecho a sufragar. Dijo que votó por Hillary Clinton en las pasadas elecciones de noviembre y que el presidente Trump le parece un constructor grosero con políticas anti-inmigrantes.

¿Hay quienes cree que su principal enemigo está en su interior? “He luchado para superarme y la venganza no nos corresponde puesto que es un trabajo de Dios. Seguiré hablando y luchando para motivar a la comunidad y no dejaré el tema de Willets Point”, dijo Monserrate.

El plan de Desarrollo de la Avenida Roosevelt (BID) le parece una burla porque sube los impuestos y termina con los pequeños negocios, “en lugar de ampliar sus servicios para mejorarla”.
El año pasado se casó con una enfermera dominicana, dijo que se dedica al mercadeo de empresas y hay dos organizaciones comunitarias que lo apoyan: The Black Institute e East Elmhurst Corona Alliance. Entre los latinos dijo contar con el apoyo de Alirio Orduña, Eduardo Giraldo y Martha Flores Vásquez. Que ha hablado con varios activistas y políticos que están dispuestos a apoyarlo, “pero todas las cosas saldrán a la luz pública a su debido tiempo”. Antes de terminar nuestra charla y de saludar a varios comensales en Jax Diner, le mencionamos algunos nombres y esta fue su reacción:

Asambleísta Francisco Moya: “Es mejor no hablar de él”.

Senador José Peralta: “Tenemos diferencias, pero está trabajando. Ha sido fuertemente criticado por su paso al IDC, aunque aún no es tiempo para juzgarlo. Hay que dejarlo trabajar primero”.

Congresista Joseph Crowley: “Un líder muy hábil”.

Concejal Daniel Dromm: “Ha sido muy activo y ha defendido a su comunidad gay”.

Para Monserrate es una contradicción que el alcalde Bill de Blasio anuncie la construcción de 90 refugios en la ciudad de Nueva York para reducir el creciente número de desamparados, mientras que en Willets Point se vende un terreno por un dólar sin obligar a los constructores a ofrecer apartamentos asequibles.

“Nuestra comunidad nunca recibe nada y por eso vive hacinada en apartamentos”, concluyó Monserrate. Hacía frío.

En abril del 2000 el autor de esta nota fue quien escribió el primer artículo sobre Monserrate el político, cuando muy poca gente lo conocía. Se tituló “El intríngulis político de Queens” y se refería a una reunión en su primera oficina política ubicada en la calle 102 y 37 avenida de Corona. Allí estuvieron el ex presidente del Bronx, Fernando Ferrer, el ahora congresista Adriana Espaillat y los activistas Aida González, William Salgado, Genaro Herrera y Miguel López Rodríguez, entre otros. El artículo vaticinó que Monserrate iba a ser el primer latino electo en este condado.

Hiram Monserrate bajo la nieve en el Jax Diner de Northern Boulevard y la calle 72, en Jackson Heights, Queens. Fotos Javier Castaño

Hiram Monserrate bajo la nieve en el Jax Diner de Northern Boulevard y la calle 72, en Jackson Heights, Queens. Fotos Javier Castaño

FORMER SENATOR HIRAM MONSERRATE RETURNS TO POLITICS

Make Your Bets

Javier Castaño

Hiram Monserrate has decided to jump into the political arena to defeat Councilwoman Julissa Ferreras-Copeland. “Running against Julissa is one of the options I’m contemplating,” said Monserrate, at the Jax Diner on Northern Boulevard and 72nd Street in Jackson Heights, Queens.

It was snowing in New York City and Monserrate, 49, looked calm with a companion that appeared to be his bodyguard. Monserrate said that he lost 60 pounds and then gained back 20. He din’t care that much because he ordered three fried eggs and potatoes for breakfast.

Three days earlier Monserrate held a press conference on Willets Point. A subject that he said really got his attention because it would grease his political machine. “Pretty soon I am going to call a press conference to highlight how this Queens community is being abused,” Monserrate said while waving his arms. “Next April 25th the Appeals Court of New York State will hear the Willets Point case and I’ll be there to testify that Councilwoman Ferreras renegotiated with the developers and left the community a side. Organizations such as Make the Road New York also changed its views to receive some     money.”

Willets Point is located across the street from the CitiField stadium, where the Mets plays. For more than 50 years Willets Point has been abandoned by the city. Everyday hundreds of people go there to have their cars fixed or get used parts. It is a car cemetery with unpaved streets and lack of sewerage. Related and Sterling Equities established the Queens Development Group to construct, adjacent to CitiField, high-end apartments, a mall and a parking lot, based on the assumption that the land wasn’t part of the Flushing Meadow Corona Park.

Democrat State Senator Tony Avella and some community activists sued the developers and won because the court ruled that it was park land. “When I was a councilman, back in 2008, we negotiated with Mayor Bloomberg that 62 acres of land would designated for construction.  The plan called for 5,500 apartments; of which 1,925 were targeted to be affordable housing, and developers should have cleaned up the area,” said Monserrate.

“Nonetheless, Ferreras struck a new deal which excluded affordable housing, and increased the area to be developed to 108.0 acres, because it includes additional parking space and a casino. Developers will secure a property worth $400 million for just one dollar, and the city has to allocate an additional $99 million for environmental remediation.”

Monserrate stated that Ferreras betrayed the community by cutting a deal with developers and leaving the community penniless. “Our community is now more expensive, dirtier and with less benefits,” Monserrate said

When Monserrate was a councilperson, Ferreras served as his Chief-of-Staff an mentored her in local politics.  Currently she serves as chair of the New York City Council’s Finance Committee. However, Monserrate’s and Ferreras’ problems are bigger than the love and hate relationship between them. Ferreras refused to comment for this article.

HIS FALL
In 2008, Monserrate made big political and personal mistakes. He made the transition from councilman to state senator and in that same year was found guilty of involuntary assault for slashing Karla Giraldo, his girlfriend’s face. According to the court it was classified as a minor offense, nonetheless his senate colleagues expelled him from the legislative body.

Things got even worse when in 2009 he switched from the Democratic to the Republican Party. His democratic colleagues were immediately outraged. One year later a federal prosecutor charged Monserrate with stealing public funds from LIBRE, a local non-profit organization, to finance his reelection campaign. Ferreras singed the checks. In 2012 he was sentenced to two years in prison.

“I have made many mistakes, I have sinned, and I ask for forgiveness. As a person I have fallen and am learning to fly again because I feel passion for my community, and I want to fight for its development,” Monserrate said after finished his breakfast.

In the Corona, Elmhurst and Jackson Heights neighborhoods there are many residents who want Monserrate to return to politics because he is forceful, has style and passion. Certain politicians don’t want to see him, others are scared of him, and many women are not willing to forgive him because he physically abused his girlfriend. “I know and I want to change their opinion about me,” said Monserrate.

Monserrate is elegible to run for political office, because the courts have not taken away his political rights. He claimed he voted for Hillary Clinton last November, and also stated that Trump is a vulgar developer and is anti-immigrant.

Monserrate was asked that: some people believe that your strongest enemy is inside of you? “I have fought to better myself and revenge is out of the question because that’s God’s job. I want to continue talking and fighting to motivate our community, and I am not going to let down Willets Point,” said Monserrate.

For Monserrate the Roosevelt Avenue Business Improvement District (BID) is a joke because it raises taxes and destroys small businesses, “instead of allocating more services to improve this area.”

Last year he married a Dominican woman. He also said that he’s working on marketing some businesses, and that two community-based organizations are backing him politically: The Black Institute and East Elmhurst Corona Alliance. Among Latinos he said that Alirio Orduña, Eduardo Giraldo, and Martha Flores Vásquez have been always supporters. He stated that he talked to some activists and politicians who are willing to help him orchestrate a comeback, “but things are coming out at the appropriate time.” Before we ended our conversation and he greeted some people at the diner, we mentioned several names to him, and he responded in the following manner:

Assemblyman Francisco Moya: “It is better not to talk about him.”
Senator José Peralta: “We have our differences, but he keeps working. He has been strongly criticized as a result of his changing to the Independent Democratic Conference (IDC), but we have to allow him to work before we judge him.”
Congressman Joseph Crowley: “A skilled leader.”
Councilman Daniel Dromm: “He has been actively defending his gay community.”

For Monserrate there is a contradiction between Mayor Bill de Blasio’s plan to build 90 additional homeless shelters, while in Willets Point developers are permitted to purchase real estate for one dollar without providing affordable housing.

“Our community never receives anything and this is why we live in crowded apartments,” concluded Monserrate. It was cold outside.

IN APRIL 2000 the author of this article wrote the first piece about Monserrate as a politician, although few people knew him in the community. The article’s title in Spanish is “El intríngulis político de Queens”, and it referred to a meeting that took place in his first political office on 102nd Street and 37th Avenue in Corona. Attendees at the meeting included: former Bronx borough president Fernando Ferrer, now congressperson Adriano Espaillat, community activists Aida González, William Salgado, Genaro Herrera and Miguel López Rodríguez. The article foreshadowed Monserrate emergence as the first Latino elected to public office in Queens.

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2 Comentarios

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  1. Bueno con la entrada de Hiram Monserrate a la Politica de Queens, las cosas cambiaran mucho en nuestros vecindarios, por lo menos <Hiran sabe batallar y mas contra el enemigo, en este caso con la Concejal Julissa Ferreras, la cual testifico para que Monserrate fuera condenado, apesar de que los cheques estanban firmado por ella y alguno de ellos por familiares cercanos a la Concejal Ferreras.

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  2. Alguien que se apropio fondos públicos para el mismo y ademas hizo dano a alguien que fue cercano para el (su pareja) no merece ser un representate de mi o mi familia por que eso no representa quien somos. Si el quiere hacer bien para la communidad esta bien que lo haga sin pago como otros que trabajan sin ser reconocidos.

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