Mientras Uber tambalea los taxis amarillos brindan enormes oportunidades para los choferes

Mientras Uber tambalea los taxis amarillos brindan enormes oportunidades para los choferes

Por David Beier

Si bien no es ningún secreto que Uber enfrenta una continua crisis de liderazgo e integridad, la industria de taxis amarillos ha demostrado que no va a desaparecer. Los icónicos taxis de la Ciudad de Nueva York están resurgiendo con una ventaja competitiva y crecientes oportunidades para sus choferes.

La industria de taxis está evolucionando y el futuro promete para los miles de choferes de taxis amarillos de la ciudad, conforme éstos acogen y se adaptan a un mercado cambiante. Los choferes de taxis amarillo tienen una oportunidad de forjar una vía auténtica para llegar a la clase media y brindarle a sus familias acceso a estudios universitarios y a la casa propia. Esto se puede conseguir gracias a los incentivos monetarios, un horario flexible, las nuevas tecnologías al alcance de la mano y los derechos en el trabajo, que no poseen los choferes de compañías de servicios de transporte compartido como Uber y Lyft.

Para empezar, los choferes de taxis amarillos cosechan mejores ganancias. Según los datos más recientes publicados por la Comisión Municipal de Taxis y Limosinas (la Comisión), el ingreso promedio bruto de los choferes de taxis amarillos en 2016 fue de $30.41 por hora, en comparación con los aproximadamente $17.00 de ingresos brutos por hora para choferes de Uber en ciudades como Nueva York. Los choferes de taxi gozan de protecciones tales como los contratos de alquiler transparentes reglamentados por la Comisión, además de topes máximos de alquiler, lo que les ahorra miles de dólares. Los choferes de Uber son explotados constantemente al pagar crecientes comisiones a la gigantesca compañía de transporte compartido, mientras que Uber les reduce las tarifas.

Además, los choferes de taxis amarillos tienen mayores oportunidades de recoger pasajeros. No solamente pueden recoger pasajeros en la calle, sino que tienen la opción de usar apps en teléfonos celulares como Arro, Curb y Via, para conseguir pasajeros. Tras reconocer la creciente popularidad del transporte compartido en todo Nueva York, los taxis amarillos buscaron ser más competitivos e implementaron un programa piloto de pagos sin efectivo (mediante el uso de tales apps) para compartir transporte.

En contraste con los medallones de los taxis amarillos, cuya cantidad es limitada por ley, los choferes de transporte compartido compiten constantemente por un grupo cada vez menor de pasajeros. Uber sigue sumando choferes y vehículos a sus crecientes filas, pero no ha seguido aumentando al mismo tiempo la cantidad de pasajeros que transporta. En consecuencia, los choferes de Uber tienen menos pasajeros y menores ingresos.

Adicionalmente, los choferes de taxis amarillos gozan de respeto y cuentan con el apoyo de su industria y el público. El taxi amarillo es tan simbólico de la Ciudad de Nueva York como la Estatua de la Libertad. Los choferes de taxi son, sin lugar a dudas, su mejor guía en la ciudad y, a fin de garantizar que los choferes están más que listos para emprender su siguiente turno, cuentan con acceso a un centro de taxis en Long Island City. Este centro de taxis, que abrió en 2015, es un lugar para que los choferes descansen, se den encuentro con sus colegas, reciban entrenamiento gratis sobre cómo conducir a la defensiva y aprendan a brindar mejor servicio a los pasajeros en sillas de ruedas, además de recibir asistencia en el proceso de obtener y renovar licencias. Más aún, las estadísticas de la Comisión demuestran que los choferes que conducen a tiempo completo tienen menos accidentes y reciben menos multas de tránsito que aquellos choferes que sólo lo hacen a medio tiempo. Para la mayoría de choferes, conducir un taxi es un empleo a tiempo completo. Para los choferes de Uber, es un segundo o tercer empleo.

Como dice el dicho, la prueba está en los hechos y Uber tiene una altísima tasa de rotación (o cambio) de choferes. Según ha admitido Uber mismo, aproximadamente la mitad de sus choferes dejan de trabajar para la compañía luego de seis meses. Si sus choferes estuviesen contentos con sus condiciones de trabajo y sus ingresos, no estarían marchándose en manada.

Por último y desafortunadamente, las compañías de transporte compartido como Uber están subvirtiendo las normas laborales por las que los trabajadores se han sacrificado tanto. Tras “calcular mal” las comisiones respectivas, Uber además les ha sustraído ingresos a sus choferes. Este año, tan solo en la Ciudad de Nueva York, Uber “calculó mal” las comisiones de sus choferes y se quedó con $45 millones adicionales que 50,000 de sus choferes habían ganado legítimamente.

No hay duda de que los choferes de taxis amarillos no van a desaparecer. Los continuos errores de Uber sirven para simplemente recordarnos de que la industria de taxis sigue siendo la mejor opción para el transporte seguro del público y para los choferes que desean ganar más dinero, mantener mejor a sus familias y contar con el apoyo de una industria que realmente vela por sus mejores intereses.

David Beier es presidente del Comité de Seguridad de Taxis, una asociación de agentes de arrendamiento de taxis.

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