Mayor de Blasio and Hispanic Federation Helping Puerto Rico (qué se necesita !!!!)

Mayor de Blasio and Hispanic Federation Helping Puerto Rico (qué se necesita !!!!)

Mayor de Blasio and the Hispanic Federation announced a partnership to bring first responders to Puerto Rico in the wake of Hurricane Maria, which has left unprecedented devastation on the island.

“We’re ready to do all we can to help those affected by this devastating hurricane. We thank the Hispanic Federation for making this flight possible, and these responders for dedicating their time and expertise to assisting with recovery,” said Mayor Bill de Blasio.
“The relief mission we are partnering to execute will help Puerto Rico in its darkest hours,” said José Calderón, President of the Hispanic Federation. “I commend Mayor de Blasio and the City of New York for their leadership and for demonstrating unflinching solidarity with the Puerto Rican people. I must thank Lin-Manuel Miranda, his dad Luis and the Miranda family for their untiring effort to raise funds to make this possible.”
“New York City stands with our brothers and sisters in Puerto Rico,” said Public Advocate Letitia James. “Thank you to the Hispanic Federation, Mayor de Blasio, and, most importantly, our first responders for making a difference during this critical time. Hurricane Maria has caused massive devastation, but Puerto Rico won’t be left behind and we will work together to make the island stronger than ever.”
Saturday morning, a team of 22 City workers and Council Speaker Mark-Viverito departed Teterboro Airport in New Jersey on the way to San Juan, Puerto Rico. The flight is being sponsored by the Hispanic Federation, which is helping to coordinate relief efforts. The Mayor’s Office is facilitating the participation of the first responders partaking in this mission, including providing leave.
Councilwoman Melissa Mark-Viverito (center) and 22 NYC workers departed to Puerto Rico last weekend.

Councilwoman Melissa Mark-Viverito (center) and 22 NYC workers departed to Puerto Rico last weekend.

The 22 City workers include a previously-announced team of 10 emergency managers who will coordinate logistics and help manage recovery operations, as well as nine members of the NYPD Hispanic Society, one staff member from the Mayor’s Community Affairs Unit, and two staffers from Department of Buildings with experience in building inspections and checking structural integrity.

These responders join 36 FDNY and NYPD personnel who are members of the Urban Search and Rescue New York Task Force 1, which was recently deployed to Puerto Rico by FEMA.
CENTROS DE ACOPIO Y QUE SE NECESITA

La ciudad espera que la gente done estos cinco artículos de primera necesidad:

pañales, comida para bebés, baterías, utensilios de primeros auxilios y toallas higiénicas para mujeres.

La ciudad de Nueva York también abrió 18 puestos de bomberos y de emergencia para hacer las donaciones:Queens

 

Manhattan

 

Bronx

 

Brooklyn

Staten Island 

PUERTORRIQUENOS INTENTAN COMUNICARSE CON FAMILIARES

Para los puertorriqueños las comunicaciones se han vuelto en un recurso casi tan preciado como el agua, los alimentos y la electricidad tras el paso del huracán María.

Miles se congregan en torno a las pocas torres celulares que han quedado en pie para tratar de comunicarse con sus familiares, tanto al interior como al exterior de la isla.

El domingo, Margarita Aponte y sus familiares utilizaron dos bueyes para limpiar la calle frente a su casa y condujeron una hora hasta el antiguo telégrafo en San Juan, la capital de Puerto Rico.

“¡Está llamando, está llamando, está llamando!”, gritó Aponte cuando su teléfono se conectó al internet inalámbrico gratuito y su llamada de FaceTime se conectó hacia el territorio continental de Estados Unidos.

La conserje, entre lágrimas, conversó con sobrinos, tíos, hermanos y hermanas en Florida y Massachusetts por primera vez desde que María destruyó casi toda conexión celular y de fibra óptica en la isla, un territorio estadounidense de 3,4 millones de habitantes.

No todos lo logran. La mayoría de esas personas pasan horas haciendo gestos frente a sus teléfonos sin lograr conectarse.

“No hay comunicación. Estamos en las manos de Dios”, afirmó Yesenia Gómez, que trabaja en una cocina, mientras dejaba un mensaje para su madre en República Dominicana.

Decenas de otros puertorriqueños optaron por detener su vehículo a un lado del camino en varias carreteras, donde las señales de internet tenían mayor potencia.

Carlos Ocasio, trabajador de mantenimiento, caminó entre ramas y botellas de vidrio quebradas hasta que encontró un lugar con buena señal. Pronto logró comunicarse con su hermano en Nueva Jersey.

“Se me hizo un nudo en la garganta y no pude hablar durante un minuto”, afirmó. “Me llaman de todas partes, me preguntan cuándo voy a llegar”.

Otros en Puerto Rico y el extranjero llamaban a una estación radiofónica local a la que dieron nombres, números, direcciones exactas y fotografías de sus seres queridos con la esperanza de entablar comunicación.

Pero, para cientos de miles de puertorriqueños que viven en el territorio continental de Estados Unidos, solo hay silencio en la isla.

Empresas como T-Mobile y AT&T trabajan para restablecer la señal lo más pronto posible pero la tarea es enorme.

Las autoridades han dicho que 1.360 de las 1.600 torres celulares resultaron dañadas durante el paso del huracán y el 85 por ciento de los cables aéreos y subterráneos de teléfonos e internet fueron inutilizados.

T-Mobile informó que lo que más afecta en la falta de servicio es la desconexión de dos líneas ultramarinas desde Puerto Rico a Estados Unidos que transportan toda la comunicación de esa empresa telefónica.

La compañía ya recibió de Estados Unidos seis aviones con equipo y generadores de emergencia, además de técnicos especialistas en emergencias.

AT&T también informó haber recibido ayuda del exterior y esperan más en los próximos días. Algunos de sus clientes en lugares como San Juan, Guynabo y Bayamón dicen haber recuperado la señal.

Pero para mientras, y quizás por largo tiempo, lo único que queda es tener paciencia. “Este va a ser un proceso largo y frustrante para todo el mundo. Hay un daño tremendo en la isla”, dijo el director de relaciones públicas de FEMA, William Booher. VOA

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